domingo, 23 de octubre de 2011

Funcionamiento del Cerebro

Es una lectura amena,  sencilla y  con convencimiento
 
Léelo con calma  y darás la razón.
 
Que todo lo nuestro pueda envejecer, pero el cerebro debe estar siempre joven ágil y risueño.
 
Se ha escrito mucho sobre dar vigor a la mente, pero este escrito es ágil  y fácil de aceptar 


Golbert Isern
Morona 469
236361 
965943215
Rpm # 020399



 





ESTE ARTICULO ES UN POCO EXTENSO PERO SE LOS RECOMIENDO, SALUDOS

Demasiadas veces se relaciona la madurez con la pérdida de facultades
mentales. Pero especialistas en el funcionamiento del cerebro como Tony
Buzan aseguran que no tiene por qué ser así.

Las pruebas de coeficiente intelectual que comparan el rendimiento de
mayores y jóvenes suelen dar una puntuación más alta a estos últimos por una
simple cuestión de entrenamiento: los estudiantes están más habituados a
resolver pruebas de este tipo que los que dejaron la escuela o la
universidad hace varias décadas.

Sí es cierto que un cerebro joven tiende a resolver los ejercicios con más
rapidez que uno adulto. Pero eso no es necesariamente negativo, ya que la
lentitud está motivada por una experiencia que ha enseñado a la persona a
filtrar más posibilidades antes de llegar a una respuesta.

A partir de cierta edad, sin embargo, un cerebro apelmazado por una
actividad sedentaria, con muchas horas frente al televisor, empieza a
ralentizarse y a tener problemas de memoria. Así como a los pacientes con
una larga hospitalización les cuesta volver a caminar, porque han perdido
tono muscular, también las facultades intelectuales requieren un
entrenamiento diario. Para lograrlo, vamos a cuidar de nuestro centro de
operaciones con un plan de antiaging.

Las monjas de Mankato. Una mente perezosa es el taller del diablo.
(Proverbios)

En su manual Tu cerebro más joven, Tony Buzan pone como ejemplo de
longevidad intelectual una comunidad de monjas de un recóndito lugar de
Minnesota (EE UU) llamado Mankato. Desde hace tiempo interesa a los
investigadores del envejecimiento cerebral, ya que muchas de estas mujeres
superan los 90 años y hay una cuantas centenarias, la mayor parte de ellas
con una asombrosa agilidad mental.
Una monja de esta comunidad, Marcella Zachman, fue portada de la revista
Life porque impartió clases hasta los 97 años. Otra hermana, Mary Esther
Boor, no se jubiló de su trabajo hasta los 99 años.

El profesor David Snowdon, de la Universidad de Kentucky, investigó por qué
entre estas mujeres hay un índice de demencia senil y otras enfermedades
mentales muy inferior a la media. La respuesta es que las monjas de Mankato
hacen todo lo posible para mantener la mente ocupada en su vida cotidiana.

Compiten en concursos, resuelven pasatiempos y mantienen debates, además de
escribir en sus publicaciones, dirigir seminarios y dar clases. Según
Snowdon, el estímulo diario revitaliza los conectores del cerebro, que
tienden a atrofiarse con la edad, haciendo que se ramifiquen y creen nuevos
vínculos.

Estudiosos del cerebro humano han demostrado que la red neuronal del cerebro
nunca es la misma, ya que, dependiendo de nuestra actividad, fortalecemos
unas conexiones a la vez que debilitamos otras. Cada experiencia enciende su
propio patrón de neuronas, por lo que el mapa cerebral cambia sin cesar.

Ésa es la buena noticia: puesto que el buen estado de los circuitos del
cerebro depende de lo que hacemos con él, podemos evitar la pérdida de
facultades mentales tonificando nuestra materia gris con retos y estímulos
de calidad.

La regla de las 10.000 horas. Lleva mucho tiempo llegar a ser joven. (Pablo
Picasso)

En un libro del que se ha hablado mucho recientemente, Fueras de serie,
Malcolm Gladwell postula la regla de las 10.000 horas. Según las
estadísticas recogidas por el autor, es el tiempo que necesita aplicarse a
una misma actividad cualquier persona para alcanzar la maestría.

Contrariamente a lo que se cree, el cerebro de un genio no es diferente del
de alguien común y corriente, tal como se comprobó en la disección del de
Einstein. Todos tenemos más talento para unas disciplinas que para otras,
pero lo que distingue a la persona brillante del resto son esas 10.000 horas
que ha dedicado a una misma cosa, sea el violín, la informática o la gestión
de un negocio.

Esta regla también se aplica al rendimiento del cerebro. Según los
neurólogos, cuando lo mantenemos ocupado a través de la lectura, la
creación artística o el juego, aumenta la llamada memoria automática, que es
la que nos permite hacer cosas sin pensar en ellas.

Es el caso del ajedrecista que, en los primeros compases de la partida,
mueve sus piezas sin tener que cavilar. O el de un pianista de nivel que
interpreta una compleja partitura mientras habla con alguien. Su esfuerzo y
constancia les han procurado un seguro de vida para sus facultades
intelectuales, que operan incluso sin que intervenga la conciencia.

Algunos ejemplos de que la agilidad mental no está reñida con la edad fueron
Miguel Ángel, que dio luz a sus mejores obras de los 60 a los 89 años, hasta
su último día de vida. Goethe terminó su obra maestra Fausto a los 82 años.
Y un escritor más cercano a nosotros, José Saramago, mantuvo hasta poco más
de los 87 años una más que envidiable actividad literaria.
Su secreto estaba conformado de dos ingredientes básicos: trabajo e ilusión.
(Y los tuyos....cuáles son...?)

Las 7 claves de un cerebro joven . Envejecer es un mal vicio que no se
pueden permitir los que andan muy ocupados. (André Maurois)

Como no todo el mundo tiene tiempo o ganas de escribir novelas o de tocar el
violín, vamos a ver las claves para mantener el cerebro joven a cualquier
edad.

Según el divulgador William Speed, hay siete cosas que todo el mundo debería
hacer para que su centro de operaciones no vea menguado su rendimiento:

1. Ejercicio. Según los especialistas en terapias antiaging, el mejor
tonificador del cerebro son las zapatillas de deporte, ya que mejora el
ritmo cardiaco y, por tanto, la circulación de la sangre. Un cerebro bien
irrigado mantiene en buen estado las conexiones entre las neuronas, que son
esenciales para el pensamiento. Por tanto, el ejercicio suave suministra más
sangre y oxígeno a nuestro tejido cerebral, evitando que se deteriore.

2. Buena alimentación. El consumo de alimentos ricos en antioxidantes.frutas
y verduras, legumbres, frutos secos, té verde. no sólo ayuda a prevenir el
cáncer, sino que neutraliza los temidos radicales libres que envejecen el
cerebro. Una dieta demasiado grasa, además, puede derivar en presión
arterial alta, diabetes, obesidad o colesterol, los cuales dificultan el
riego sanguíneo también en el cerebro.

3. Aprender siempre. Aunque nuestra materia gris empieza a envejecer a los
30 años, un aprendizaje constante permite mantener la agilidad. Para ello
debemos procurar a la mente ejercicios y nuevos desafíos.

4. Mantener la calma. Jeansok Kim, un investigador de la Universidad de
Washington, asegura "que el estrés puede dañar los procesos cognitivos como
el aprendizaje y la memoria". En especial, el estrés crónico debilita la
región del cerebro denominada hipocampo, donde se forma y consolida la
memoria.

5. Dormir suficiente. Un estudio llevado a cabo en Harvard con estudiantes
de matemáticas demostró que un buen descanso nocturno duplicaba la capacidad
de los participantes para resolver problemas planteados el día antes. Esto
se debe a que, mientras dormimos, el cerebro se mantiene activo y tiene
tiempo de sintetizar lo que ha aprendido con anterioridad. La expresión .voy
a consultarlo con la almohada. tiene, por tanto, mucho sentido.

6. Reír. El humor estimula la generación de dopamina, una hormona y
neurotransmisor que nos hace .sentir bien.. La risa nos ayuda a relativizar
nuestras preocupaciones, con lo que evitamos que nuestra mente se ancle.

7. Aprovechar la experiencia. Lo bueno de hacerse mayor es que atesoramos un
archivo con millones de situaciones que nos proporcionan criterio. Esta
información podemos aprovecharla para afrontar problemas .nuestros o de
otras personas. para los que una persona joven no está preparada.

Juegos para el cerebro.. Los seres humanos no dejan de jugar porque
envejecen; envejecen porque dejan de jugar. (Oliver Wendell Holmes).

En las farmacias se venden sofisticados complementos vitamínicos para nutrir
nuestro músculo pensante, y las tiendas de productos naturales recomiendan
ginseng para la vitalidad y gingko biloba para reforzar la memoria. Sin
embargo, la mayoría de especialistas coinciden en que el juego es el
protector número uno de las facultades mentales.

La terapeuta Amber Hensley aconseja incorporar a nuestra rutina diaria
alguna de estas actividades para mantener bien lubricada nuestra red
neuronal:

. Juegos de mesa como el ajedrez, las damas, el dominó o las cartas,
incluyendo los solitarios.
. Puzzles, mecanos y otros juegos de construcción.
. Crucigramas, sudokus o cualquier pasatiempo.
. Cruciletras o Scrabble, juego que consiste en armar palabras sobre un
tablero.

Para los que se aburren con esta clase de pasatiempos, aprender un idioma es
una excelente manera de engrasar todos nuestros circuitos cerebrales, ya que
implica ejercitar la memoria, entender nuevas estructuras y sintetizar
reglas gramaticales.

Por supuesto, dos actividades como leer y escribir también resultan una
gimnasia mental de primer orden, al igual que aprender a tocar algún
instrumento musical.

Una actitud optimista será el complemento imprescindible para que nuestro
cerebro sea un generador de creatividad en lugar de un pozo de lamentos.

Alimentar la curiosidad y celebrar cada día que pasamos en el mundo es todo
lo que hace falta para no retirarnos nunca del lado soleado de la vida.

Como reza un proverbio irlandés, nunca lamentes que te estás haciendo viejo,
porque a muchos les ha sido negado este privilegio..

Para mantener la mente fresca.

1. Libros
. .Tu cerebro más joven., Tony Buzan (Urano).
. .Fueras de serie., Malcolm Gladwell (Taurus).

2. Películas
. .Ahora o nunca., Rob Reiner (Warner Home).
. .Space cowboys., Clint Eastwood (Warner Home).
- "Los puentes de Madison" de Clint Eastwood.

3. Discos
. .At my age., Nick Lowe (Proper Records).
. .Buena Vista Social Club., Ry Coder (World Circuit).

.La única forma de mantenerse joven mentalmente es no dejar nunca de jugar.

Independientemente de la edad, debemos vivir como si estuviéramos poniendo a
prueba el mundo, es decir, seguir siendo niños.

Cuando observamos a grandes artistas como Matisse, Picasso o Miró,
entendemos que en esencia continuaron haciendo lo mismo que en su infancia:
jugar, divertirse, ponerse nuevos retos. Mantener la ilusión cada día y no
renunciar a los valores de la infancia es el elixir de la juventud.

También para el cerebro, pues en cuanto empiezas a pensar como un viejo ya
has perdido la batalla. Por eso es bueno que los abuelos estén cerca de sus
nietos y les vean jugar e imaginar. Los niños son nuestros mejores maestros.
(Gerard Rosés, pintor).

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