miércoles, 27 de octubre de 2010

La investigación es clave para ahorrar costes en Sanidad

SEGÚN JOAQUÍ CASARIEGO, DIRECTOR DEL CAIBER

"La investigación es clave para ahorrar costes en Sanidad"

Cuando los presupuestos siguen su curso en el Congreso, Joaquín Casariego, director del Caiber, manifiesta que "meter la tijera es fácil, pero se puede ahorrar haciendo las cosas bien, usando la investigación como un instrumento perfecto para el ahorro de costes en Sanidad".
Loreto Mármol - Martes, 26 de Octubre de 2010 - Actualizado a las 00:00h.
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Joaquín Casariego, director del Caiber.
Joaquín Casariego, director del Caiber.
  • Establecer estas dicotomías es artificial. En Ciencia cuadra perfectamente
El Consorcio de Apoyo a la Investigación Biomédica en Red (Caiber) se constituyó en noviembre de 2008 y ha tenido su puesta de largo hace dos semanas (ver DM del 7-X-2010). El médico Joaquín Casariego, que llegó a la dirección en septiembre del año pasado, transmite entusiasmo cuando habla de este proyecto que pretende arropar y dar soporte a los investigadores. Su filosofía es "avanzar destruyendo los paradigmas, ser ambicioso y estar siempre inquieto; los médicos tenemos el problema -o la virtud- de la motivación trascendente, y es que realmente nos creemos que estamos aquí para hacer algo por los demás".
¿Cuáles son los objetivos del Caiber?
-El paciente está en el centro de todo; estamos para contribuir a aliviar el sufrimiento, y es el vínculo que hay que establecer con la investigación, puesto que ésta no es un fin en sí mismo. La evidencia se tiene que trasladar a la práctica de los profesionales para que los pacientes sientan los resultados en sus carnes.
¿Qué aporta al profesional sanitario?
-El profesional sanitario que hace asistencia es el receptor de todas nuestras acciones y al que hay que nutrir, mientras que el Caiber arropa y da soporte al profesional sanitario que realiza investigación clínica. Viene a cubrir ese hueco que existe para poder investigar, puesto que aún no están disponibles las herramientas necesarias. Ahora mismo para comenzar una investigación no basta con ser un buen médico y tener buenas ideas, y eso no es operativo ni justo. Nuestro objetivo es ayudarle en todas las fases de la investigación. Hay que motivarle y reducir su carga de trabajo para que vea que el fruto de su esfuerzo ocurre. No hay nada más frustrante que tener una gran idea y tener que ir mendigando para hacerla posible. El Caiber es una corporación con entidad jurídica propia que late como un único ventrículo, y no como una fibrilación ventricular.
  • El Caiber no puede depender siempre de la ubre del Estado; una organización de este tipo es algo que hay que apoyar esté quien esté en el Gobierno
¿Disminuirá la carga burocrática que rodea a los ensayos clínicos?
-La carga será la misma, pero la distribuimos para que el investigador no tenga que asumirla. Agilizamos los trámites, de tal forma que es una gran oportunidad de reducir el tiempo para poner en marcha un ensayo.
¿Qué acciones se emprenderán para que los ciudadanos participen más en los ensayos clínicos?
-El principal cuello de botella en Europa es la reclutación de los pacientes en los ensayos. Queremos llegar al grado de madurez que tiene la cultura de donación de órganos, que ha sido una labor sorda pero muy constante. En este sentido, hay que asignar un mérito indudable a los profesionales sanitarios. Lamentablemente en la investigación clínica la comunicación científica ha sido deficiente y nada orquestada. En nuestro plan de 2011 iniciaremos una campaña de concienciación.
¿Con qué obstáculos puede toparse el Caiber?
-Conseguir sincronizar a más de 800 investigadores, 40 centros y distintas comunidades, así como transmitir una cultura de colaboración capaz de involucrarse en un ámbito más cooperativo y en grupos muy consolidados.
Tampoco ayudan los recortes presupuestarios (un 15,2 por ciento menos en investigación sanitaria). El secretario de Estado dice que la situación es crítica y el presidente del CSIC habla de asfixia. ¿El director del Caiber qué dice?
-Hasta 2012 disponemos de 10 millones de euros al año. Es muy buen principio, pero el Caiber no puede depender de la ubre del Estado permanentemente. La inversión en investigación tiene un impacto brutal en las políticas sanitarias y las instituciones. Meter un tijeretazo es fácil, pero al final puedes ahorrar haciendo las cosas bien, utilizando herramientas que no son las tijeras, como la investigación clínica, que es un instrumento perfecto para el ahorro de costes en Sanidad. Los 10 millones no podemos enterrarlos en el suelo y esperar el brote verde y esas cosas tan divertidas. Una organización como el Caiber es algo que hay que apoyar esté quien esté en el Gobierno. No es una cuestión cañí, sino una realidad en toda Europa. Es una herramienta fundamental para la estabilidad de los estados y el saneamiento de las cuentas.
Para eso hay que dar resultados...
-No somos la República de San Marino; tenemos un sistema sanitario bestial. El acceso a los pacientes y a la tecnología está casi garantizada, y eso no ocurre muchas veces ni en Estados Unidos. El sistema sanitario tiene un impacto claro en la investigación; no podemos desaprovechar ese diamante en bruto.
Entre tanto, aún se cuestiona que el Carlos III pertenezca a Ciencia e incluso se critica que la reestructuración del Gobierno no se haya aprovechado para devolverlo a Sanidad.
-El Carlos III lo haría bien en cualquier ministerio. Establecer estas dicotomías es artificial. En Ciencia cuadra perfectamente, pero lo que cuadra más aún es que, independientemente de dónde se encuentre, a nivel interministerial no funcione como entidades estancas, sino que exista una comunicación clara y permanente.El Instituto de Salud Carlos III lo haría bien en cualquier ministerio.

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