Integridad radiográfica del músculo subescapular y resultados informados por los pacientes después de la reconstrucción glenoidea anatómica artroscópica con aloinjerto tibial distal
Antecedentes:
La cirugía
de estabilización del hombro ha evolucionado con el tiempo y los
procedimientos de aumento óseo en el lado glenoideo se realizan con
mayor frecuencia. El procedimiento de Latarjet modifica la anatomía del
subescapular porque el tendón unido divide las fibras del músculo
subescapular a través de una división/desmontaje, lo que tiene
implicaciones estructurales y funcionales. La reconstrucción glenoidea
anatómica artroscópica (AAGR) recrea la anatomía. Esta técnica utiliza
el portal Halifax para desplegar y fijar un aloinjerto tibial distal
(ATD) a través del intervalo rotador, preservando así la anatomía del
subescapular.
Propósito/hipótesis:
El
propósito fue analizar las propiedades radiográficas del músculo
subescapular después de una luxación glenohumeral anterior traumática.
Se planteó la hipótesis de que la estructura del músculo subescapular
permanece preservada después de la operación.
AOSSM Journals
Subscapularis Muscle Radiographic Integrity and Patient-Reported Outcomes Following Arthroscopic Anatomic Glenoid Reconstruction With Distal Tibial Allograft – Jose Castillo de la Peña, Peter N. Chalmers, Jie Ma, Ivan Wong, 2024
@aossmjournals
Un nuevo estudio de la #AJSM destaca cómo la reconstrucción glenoidea anatómica artroscópica (#AAGR) con aloinjertos tibiales distales mantiene la integridad del músculo subescapular al tiempo que aborda la inestabilidad del hombro.
@dalsportsmed
Conclusión:
Los
pacientes que se someten a una luxación glenohumeral anterior traumática
con ATD por inestabilidad traumática del hombro con pérdida ósea
glenoidea tienen un volumen muscular subescapular preservado sin
infiltración grasa, al mismo tiempo que muestran una mejora
significativa en los resultados clínicos.
La inestabilidad glenohumeral es un problema de salud común, que tiene una tasa de densidad de incidencia estimada en los Estados Unidos de 23,9 a 26,9 por 100 000 personas-año. 40 Después de una luxación glenohumeral anterior traumática, pueden ocurrir una variedad de lesiones óseas y de tejidos blandos. Las lesiones óseas glenoideas se encuentran en el 50% al 86% de los pacientes con luxación recurrente.22,39 La pérdida ósea en la glenoides y/o la cabeza humeral es el punto de divergencia en el algoritmo de tratamiento de la inestabilidad del hombro.11,12 Cualquier alteración ósea modifica la trayectoria glenoidea: este concepto tiene en cuenta la interacción dinámica de la glenoides y la cabeza humeral a través del rango de movimiento (ROM); específicamente, cuando hay pérdida ósea, existe un mayor riesgo de tener una lesión comprometida y, por lo tanto, episodios recurrentes de inestabilidad.14,15,27,37,38
El procedimiento Latarjet ha sido el estándar de oro para tratar las deficiencias óseas en la glenoides anterior debido a su baja tasa de recurrencia,10,23,29 pero este procedimiento tiene una alta incidencia de complicaciones, como infección, lesión nerviosa, malposición del injerto y artritis.7,13,30 Como parte de la técnica Latarjet, en abordajes abiertos y artroscópicos, la El proceso coracoides se transfiere a la cavidad glenoidea anterior a través de una división o desmontaje del músculo subescapular.
La reconstrucción glenoidea anatómica artroscópica (AAGR) con un aloinjerto tibial distal (DTA) fue diseñada para obtener estabilidad del hombro mediante la recreación de la anatomía. Esta técnica utiliza un portal medial lejano llamado portal de Halifax, que pasa por el intervalo rotador para unir el injerto óseo, preservando así la anatomía del músculo subescapular. 36
La AAGR se diferencia del procedimiento de Latarjet en que este último requiere una división o desmontaje del músculo subescapular,17,19 lo que podría contribuir a los cambios funcionales informados, que incluyen disminución de la fuerza,2 resistencia,2 limitación del ROM,34 y cambios radiográficos como adelgazamiento31 e infiltración grasa.18,31 Por el contrario, la AAGR no altera la anatomía del músculo subescapular, preservando su estructura y función.
El propósito de este estudio fue analizar y comparar las propiedades estructurales del músculo subescapular, incluyendo el volumen, la relación músculo subescapular/infraespinoso y la infiltración grasa medida con la clasificación de Goutallier. Se utilizaron imágenes de tomografía computarizada (TC) obtenidas antes y después del procedimiento AAGR mediante DTA para obtener estas mediciones. Planteamos la hipótesis de que los pacientes tratados con esta reconstrucción glenoidea artroscópica que preserva el músculo subescapular no mostrarían cambios significativos en las propiedades estructurales del músculo subescapular después de la operación.
Castillo de la Peña J, Chalmers PN, Ma J, Wong I. Subscapularis Muscle Radiographic Integrity and Patient-Reported Outcomes Following Arthroscopic Anatomic Glenoid Reconstruction With Distal Tibial Allograft. Am J Sports Med. 2024 Dec;52(14):3480-3487. doi: 10.1177/03635465241291843. Epub 2024 Nov 14. PMID: 39543912; PMCID: PMC11608513.
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