jueves, 14 de julio de 2011

Delirios de un gestor apurado


JUEVES 14 DE JULIO DE 2011

Delirios de un gestor apurado


Nuño y Artaza nos cuentan como el exceso de control en las organizaciones sanitarios lo frena todo, desde la innovación, hasta el cambio o la motivación del personal. El título del artículo que publica RISAI (Revista de Innovación Sanitaria y Atención Integrada) ya lo dice todo: "Delirio de control"

Algunas conclusiones llamativas:
- Muchos gestores prefieren la miopía cortoplacista para solucionar los problemas de forma temporal, sin atajar un cambio radical que los arregle para siempre.
- Citando a Batalden, "todo profesional tiene dos trabajos: hacer el suyo y mejorarlo".
- Para que la sanidad y el gobierno público funcionen, es necesario confiar en las redes locales, en los microsistemas. Las grandes organizaciones no suelen ser eficientes y eso es algo que todos vivimos día a día.
- Es necesario que los que hacen las normas y las leyes se den cuenta que la administración debe pasar de un papel de control a otro dirigido a delimitar el marco de actuación e implantar una nueva cultura.

Lógicamente, la mentalidad del control y del cortoplacismo va asociada directamente a la existencia de gestores con fecha de caducidad (cada 4 años) y de las prisas por cumplir con los objetivos anuales sin pensar en hacer planes a largo plazo. Un cambio que entendemos necesario en nuestro sistema sanitario pasa por una reorganización de los actuales servicios de salud para acercarlos más a la realidad. De esta forma podremos evitar que las actuales unidades asistenciales se agrupen exclusivamente por criterios profesionales (por especialidad, o por categoría profesional) olvidando las necesidades del paciente, y podremos conseguir un diseño organizativo que busque la eficiencia, centrando la asistencia en pequeños grupos especializados (como las unidades de gestión clínica).

No obstante, si el papel de la administración es preparar las reglas del juego, los profesionales por su parte deben adaptarse y hacer suyo el nuevo terreno, olvidando los posibles efectos negativos (que ya se encargarán los grupos representativos de recordar) y aprovechando todas las posibilidades de un nuevo sistema que permitirá al profesional rediseñar la forma en que se presta la asistencia.


Y un último favor: antes de ver la paja en el ojo ajeno, no olvidemos buscar la viga en el propio.La culpa de todos los males del universo (sanitario) no es sólo de los demás, que a veces cuando se analizan los problemas, muchos sólo se dedican a autoexcluirse del problema con frases del estilo "por mi y por todos mis compañeros pero por mi primero".

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