sábado, 17 de septiembre de 2011

Promoción del uso adecuado de los medicamentos en un entorno 2.0


Promoción del uso adecuado de los medicamentos en un entorno 2.0

Como ya habréis leído en nuestro blog turronero favorito, el pasado jueves participamos enSalud 2.0. Nuevas herramientas aplicadas a la Salud actividad organizada por la Consejería de Salud y patrocinada porMenarini. Fue una tarde intensa, que se prolongó mucho más de lo previsto, sin que ninguno de los presentes, a pesar de la hora, abandonara la sala antes del final. Confesamos que tuvimos nuestras dudas en la oportunidad de participar en ella, por motivos profesionales y personales, pero visto lo visto y sobre todo, vivido lo vivido, no podemos estar más satisfechosdel resultado por distintos motivos: el primero y más importante, el factor humano. Las M&M’s de Menarini, es decir, Mónica Moro y Mónica Casañas, dieron un ejemplo de efectividad y capacidad de organización, siempre con una sonrisa y poniendo en práctica la hábil la estrategia de esta empresa farmacéutica, en contraposición con la torpeza mostrada por otras en el proceloso mundo de Internet.Andoni Carrión y Carlos Núñez, mucho más que enfermeras de un hospital de tercera, según su definición y compañeros de fatigas en RunKeeper, nos deleitaron con una exposición completa, ágil y salpimentada con el gracejo de Cai, que caló entre los asistentes. Después Javier Navarro nos dio a conocer uno de los proyectos 2.0 más interesantes en el panorama nacional: está implantado en el C. S. Lucano (Córdoba) y es un ejemplo de cómo el tesón y las ganas de innovar siempre superan las barreras de todo tipo que, de momento, nos estamos encontrando. Cerramos con nuestra intervención un acto en el que lo más interesante, sin duda, fue el coloquio final, el reencuentro con muchos amigos y la desvirtualización de otros. En relación a nuestra intervención, os dejamos algunas ideas fuerza sobre la que construimos la exposición y, por supuesto, la presentación. Son éstas:
1.- La primera definición de uso racional de los medicamentos de la OMS determinó unoscriterios mayores (seguridad y eficacia) y menores (adecuación y coste) para la selección de medicamentos.
2.- Actualmente, el uso adecuado de los medicamentos va mucho más allá de la mera selección de fármacos y su categorización (uso habitual, uso alternativo y uso excpecional) y no digamos, de la minimización de costes, para contemplar otros aspectos relacionados con la posología (dosis, vía de administración) la duración del tratamiento, los tratamientos concurrentes (duplicidades terapéuticas) y las interacciones.
3.- La elaboración de recomendaciones de uso adecuado lleva aparejada una labor defontanería, de zapa, en la que participan farmacéuticos de atención primaria y hospitalaria en colaboración con el resto de los profesionales sanitarios. El seguimiento de las recomendaciones se puede medir a partir de los indicadores específicos plasmados en los contrato-programa. Esta herramienta es tan útil para promover una prescripción adecuada como insuficiente. Queda mucho por hacer.
4.- Todos los profesionales sanitarios somos gestores (trabajadores) del conocimiento, teniendo en cuenta que resolvemos (o prevenimos) problemas (de salud) mediante la creación, difusión o aplicación de información/conocimiento.
5.- Durante los últimos años nuestra labor se ha visto muy influenciada por 3 importantes cambios: la evolución de Internet hacia la Web 2.0 -o Internet social- el gran desarrollo que Internet ha tenido (la mitad de la población española tiene acceso a Internet y, actualmente, somos líderes europeos en Internet móvil) y la posibilidad de utilizar un sin fin de herramientas que han facilitado la colaboración y el flujo de información y conocimiento.
6.- En las redes sociales, los profesionales se buscan según afinidades, intereses, independientemente de su área de trabajo o lugar de procedencia. Este contacto sin fronteras, sin prejuicios, espontáneo y desinteresado ha dado lugar a importantes proyectos cooperativos, como Mi vida sin ti o APXII. Y lo que es más importante: ha propiciado que el conocimiento relacionado con los medicamentos y la Medicina hayadesbordado los cauces habituales (libros, revistas, bases de datos…) apareciendo nuevos nichos de conocimiento (blogs, wikis, tuits, podcats, imágenes, vídeos…) cuya futura recopilación constituye actualmente un reto.
7.- El nuevo escenario requiere que los profesionales sanitarios incluyan nuevashabilidades en su currículo relacionadas con la literacy (manejo de la información; p. ej. búsqueda y evaluación de la misma) numeracy (numerismo o manejo de los números; p. ej. explotación y análisis de datos) o creativity (creación de presentaciones o resolución de problemas).
8.- Dicho escenario no está exento de amenazas. Unas son de carácter personal, como la infoxicación, producto de que el ancho de banda para trasmitir información/conocimiento es infinito, mientras que nuestra capacidad para asimilarla es limitada y otras, de carácter profesional, como es el miedo de algunos jefes -generalmente infundado- a que la Web 2.0 mine la productividad de los sistemas sanitarios.
9.- La Web 2.0 es mucho más que una bonita caja de lápices de colores. Pero como toda herramienta su utilidad dependerá de la actitud que impulse su uso. Denominamos actitud 2.0 a aquélla impulsada por el ánimo de participar, aprender y colaborar de forma desinteresada para modificar la práctica clínica (innovar) y mejorar la atención que prestamos a los ciudadanos.
10.- El bajo grado de seguimiento de las recomendaciones farmacoterapéuticas, exige unareflexión profunda de todos los implicados. Transferir el conocimiento desde la investigación hasta la práctica clínica diaria requiere de líderes coherentes, visibles, que participen en la conversación y fomenten la transparencia del proceso.
Terminamos por hoy. Sin duda, nos dejamos muchos ejemplos e ideas accesorias en el tintero. Somos conscientes. También lo somos de la existencia de proyectos a pequeña escala que facilitan el contacto entre profesionales, su formación o la organización de su trabajo, que las autoridades sanitarias y gestores deben facilitar y no barrenar. Y la de complejos macroproyectos (Internet en las consultas o estrategias específicas de promoción de la salud, mejora del uso de los medicamentos) que solo saldrán adelante con imaginación y valentía. Esperamos que no falten responsables políticos ni gestores con el arrojo y la humidad suficiente para conversar con los profesionales. Unos cerrarán la brecha que los separa del día a día de nuestros centros de salud y hospitales. Y otros podremos abrir la espita del caudal de innovación que acompaña la gran revolución que ha supuesto Internet. Algunos cambios son una realidad. Otros se vislumbran. Pero la mayoría, hoy día, ni los imaginamos…

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