sábado, 8 de enero de 2011

Wikileaks

Wikileaks

ESTAMOS ASISTIENDO a la primera ciberguerra digital que el mundo está conociendo y viviendo en directo, a pesar de que no ha sido, ni mucho menos, la primera que se ha dado en la última década.
La ciberguerra que se está librando en estos momentos es la que se está dando en la World Wide Web contra la organización liderada por Julian Assange (Wikileaks), y la respuesta es la ofensiva que activistas, personas anónimas y hackers están liderando de forma espontánea contra las organizaciones, Estados y empresas que la están ahogando.
La World Wide Web conforma la columna vertebral de la actividad económica, humana y social de los estados modernos y es la última garante de sus libertades.
El poder de la Web reside en su:
- Sincronicidad e inmediatez: la información está disponible instantáneamente para todo el mundo en el momento en que es publicada.
- Asincronicidad: la información permanece y puede ser accedida en cualquier momento.
- Ubicuidad: la información puede ser consultada desde cualquier dispositivo con conexión a la Web.
- Replicabilidad y ductilidad: la información puede ser duplicada, modificada y editada con extremada facilidad.
- Viralidad: la información puede ser compartida con extremada facilidad de manera instantánea al poder ser sindicada y (re)distribuida de forma automática.
La World Wide Web es muchas cosas; entre ellas, el primer y último espacio existente hoy día de expresión y comunicación libre para los ciudadanos al margen de los gobiernos, organismos y estamentos oficiales toda vez que los medios de comunicación tradicionales (la prensa, la radio y la televisión) se encuentran cuestionados por su constante supeditación a los poderes políticos y económicos que rigen Estados y empresas.
La Web es una herramienta y un canal de comunicación que permite dar una voz global e instantánea no sólo a organizaciones, empresas y Estados, sino además, y lo más importante, a personas que, gracias a las citadas características de replicabilidad y viralidad, tienen el poder en sus manos de influir a escala global en otros individuos, organizaciones, empresas y Estados.
La World Wide Web es la mayor y última herramienta de expresión individual con alcance global que tiene el ciudadano a su disposición.
Y se encuentra seriamente amenazada.
Y debe permanecer neutral basándose en el principio de que un bit es exactamente igual a otro bit y no se puede imponer, limitar o controlar el tráfico que por las redes de telecomunicaciones transcurre.
El desencadenante de esta ciberguerra ha sido el comienzo de la publicación por parte de 6 grandes medios de comunicación el día 28 de noviembre (El paísThe guardianLe mondeDer spiegel y The New York times) de lo que se ha dado en llamar el “Cablegate”. Los cablegramas de Wikileaks reflejan las comunicaciones de los embajadores estadounidenses de diferentes países del mundo a su gobierno, y han puesto de manifiesto las presiones y maniobras políticas de los EE.UU. a los diferentes gobiernos para la consecución de sus objetivos.
La publicación de dichos papeles a lo largo de las últimas semanas ha tenido entre otras consecuencias un continuo ataque en la World Wide Web de Denegación de Servicio (DDOS) al sitio web de Wikileaks que ha impedido en los primeros días acceder al mismo, así como la persecución de su fundador, Julian Assange.
La estrategia de asedio contra Wikileaks comenzó a intensificarse desde el mismo momento en que los citados diarios empezaron a publicar las noticias con los análisis de los 250.000 cablegramas filtrados.
El dominio “www.wikileaks.org” ha dejado de estar disponible después de que la empresaEveryDNS decidiera dejar de dar servicio a la organización alegando la posibilidad de que su infraestructura pudiera resultar dañada por los constantes ciberataques a los que se enfrentaba desde la difusión de los cablegramas.
Ante este hecho Wikileaks se trasladó al servicio de Amazon en la nube Amazon Web Services (AWS), donde permaneció tan sólo un día debido a la decisión de esta empresa de expulsarles a raíz de las presiones sufridas por parte del Departamento de Estado del gobierno norteamericano.
De forma paralela, el lunes Paypal decidió, por iguales presiones, cancelar la cuenta que la organización tenía para recibir donaciones bloqueando 60.000 euros, mientras que el banco suizo PostFinance decidió congelar la cuenta de Assange alegando que el lugar especificado cuando abrió su cuenta, Genova, no era el de su residencia, bloqueando asimismo 31.000 euros.
Wikileaks ha trasladado su Web a un nuevo dominio, “www.wikileaks.ch”, siendo amparado por el Partido Pirata Sueco; voluntarios y activistas de todo el mundo han creado más de 1.000 espejos (mirrors) del Web original para garantizar su pervivencia en la Web. El propio Partido Pirata acaba de denunciar el pasado lunes que sus servidores están siendo atacados desde que pusieron en marcha el sitio espejo de Wikileaks.
Mientras, los internautas denunciaron constantemente en Twitter la censura que esta empresa está aplicando en los últimos días en los trendings topics de cualquier hashtag(palabras clave que reflejan las tendencias o cosas de las que se está hablando en el momento) relacionada con Wikileaks, ya fuera el propio nombre de la organización, el deJulian Assange, el que se creó como llamamiento a aportar infraestructuras con las que mantener funcionando el web de la organización (#savewikileaks), o el que se ha utilizado desde los comienzos como agrupador de las conversaciones en Twitter sobre el tema (#cablegate).
Ante estos hecho y tal y como informa hoy ElPaís.com, un grupo de hackers y activistas agrupados bajo el nombre de Anonymous han lanzado la operación Payback, consistente en ataques de Denegación de Servicio (DDOS) dirigidos a bloquear los sitios web del bancoPostFinance, la empresa PayPal y MasterCard, como acción de protesta contra la censura en internet, la ley ACTA (que se está negociando con total opacidad entre los estados a nivel mundial sobre la piratería digital) y como apoyo a Wikileaks.
Los internautas deciden que el día 8 de diciembre sea el “día sin Twitter” para protestar ante la censura ejercida en los trending topics por esta empresa contra Wikileaks. De forma sorprendente el seguimiento está siendo masivo y el canal de comunicación por excelencia, paradigma de la nueva conversación en la Web, ha enmudecido de manera notoria.
Wikileaks ya ha supuesto de facto un cambio en las relaciones políticas y de poder internacionales. Ahora lo está suponiendo además, en las relaciones de los ciudadanos con sus Estados.
¿A qué nos llevará todo esto?
Es una cuestión que cuando menos debemos plantearnos como profesionales de la información garantes entre otras cosas de la libertad y el derecho a la información veraz a la que tienen los ciudadanos.
Cómo citar este artículo:
ToseteFrancisco. “Wikileaks”. Anuario ThinkEPI, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.

7 respuestas a Wikileaks

  1. BATALLA POR LA LIBERTAD DE INFORMACIÓN
    Por Javier Guallar
    Estamos asistiendo sin duda a uno de los acontecimientos del año (y de nuestra época), y tiene que ver con la difusión y el acceso a la información.
    Pocas veces ha quedado tan claro como con el caso Wikileaks la lucha entre la libertad de información, característica fundacional del ya no tan nuevo entorno digital de internet, frente al intento de control de la información que han ejercido siempre todos los poderes.
    El acoso legal contra Wikileaks y Assange es una batalla (¿incruenta?) que puede marcar muchas cosas en el futuro. En medio del conflicto, es interesante ver el poder de movilización de la Red así como el hecho de que los medios de comunicación tradicionales han demostrado también cumplir un papel.
    El escenario es apasionante, y el resultado final incierto, aunque tiendo a creer que internet es muy difícil de silenciar y que si callan este Wikileaks, surgirán en el futuro otros, con otros nombres y fórmulas. De momento, la corriente de solidaridad internauta con Assange es extraordinaria y creciente, y se revela como un contrapoder en absoluto despreciable.
    Seguiremos atentos, y en la medida de lo posible, ayudando a Wikileaks.
  2. Marcos Ros-Martín
    APAGÓN INFORMATIVO EN LA WEB
    Por Marcos Ros-Martín
    Coincidimos en que los acontecimientos que están envolviendo a Wikileaks son completamente apasionantes desde cualquier punto de vista. La diplomacia, los medios de comunicación e incluso la propia internet y todo su ecosistema se están viendo sacudidos desde los cimientos por una página web creada aparentemente hace poco (2006), pero que en la Web supone toda una vida.
    Julian Assange está llevando hasta el extremo la cultura hacker de la que ha bebido, aunque esto le haya llevado hacia el abismo, al intentar llevar un pulso contra el sistema que trata de derrocar. Sólo la evolución de los acontecimientos nos llevará a considerar aAssange como chivo expiatorio de una forma de contemplar el mundo, un mundo internet, globalizado e interconectado, fruto del desarrollo tecnológico actual y que simplemente se les haya ido de las manos.
    Wikileaks sitúa de nuevo al periodismo como un baluarte del sistema de comunicación que parece que la Web ha descolocado. Desde el “we the media”, los medios de comunicación quedan desprestigiados por su lentitud, por su conveniencia con el poder, el periodismo lo reconducirán los ciudadanos. Sin embargo, actualmente nos encontramos alejados de ese punto. La crisis sitúa a cada uno en su sitio y los medios de comunicación son todavía los altavoces del discurso informativo. Son ellos los elegidos por Wikileaks para poner en contexto los 250.000 documentos diplomáticos y son ellos los que los sitúan en contexto. Los periodistas pueden respirar aliviados, reencontrándose con su futuro.
    Las personas quedamos relegadas en la mayoría de los casos a ser filtradores y recomendadores de información a través de Twitter o FacebookWikileaks necesitaba de los medios para que su mensaje tuviese el calado necesario.
    Pero el acoso a Wikileaks -ojo que es la primera vez que el Garganta Profunda es perfectamente visible en un caso de filtración de información de estas características- se lleva desde los frentes donde nace, internet, y puede que ésta se revuelva.
    Mientras el dominio “wikileaks.org” es desenchufado por las empresas que lo albergan yAmazon decide no trabajar con ellos, se comienza la migración de la organización virtual para encontrar asilo en algún país, como si se tratase de refugiados políticos digitales; el último dominio conocido es “wikileaks.ch”. Además, la asfixia -ya no personal a su cabeza visible- se acrecienta con el cierre de cuentas bancarias (PayPal) y la aparente censura informativa (Twitter).
    En medio de la tormenta, los medios de comunicación siguen con su negocio, publicando cables sin que nada ni nadie pueda importunarles. Eso sí, jugando sus cartas y sabiendo qué se puede publicar y qué no. Y mientras el acoso se centra en la organización filtradora, los internautas deciden luchar contra el apagón informativo y económico de la misma. Los hackers parecen organizarse atacando aquellas empresas y organizaciones que parecen apoyar su censura en un capítulo que todavía no ha acabado y que aumenta de tamaño cada día.
    Completamente apasionante, no sólo por la información filtrada sino también por todo lo que está envolviendo a la misma.
  3. PERIODISMO DE REPOSITORIO
    Por Mario Gato
    En principio hay dos tipos de acoso que está sufriendo Wikileaks; uno legal a la cabeza con las acusaciones de las supuestas violaciones y otro alegal por parte del Estado que hace que se dobleguen empresas como PaypalAmazon o Visa.
    Aquí vemos donde pueden llegar los largos tentáculos del Estado, pues todavía nadie en Estados Unidos ha acusado a Assange de espionaje y dudo que lo hagan pues sólo es una correa de transmisión.
    Pero vamos más al fondo de la información “secreta” que se difunde en todos los papeles. El Estado, como cualquier ser vivo, tiene derecho a tener sus propios secretos. A todos se nos ponen los dientes largos cuando en un papel vemos el sello rojo de “secret”, hace sentir a la gente que no está acostumbrada a verlos poderosa, pues bien ¿realmente todos los documentos que se están publicando aportan información o son sólo chismorreos de salón de peluquerías? Creo que esa es la verdadera pregunta que hay que hacerse. Todos sabemos la función del Embajador en un país.
    Respecto a lo que dice Marcos sobre declarar a Wikileaks Garganta Profunda, está muy lejos de la realidad, pues la verdadera garganta es la que se mantiene en la sombra pasando al mensajero la información a difundir. En este caso ya ha nacido un nuevo periodismo, amparado en la Red, lo podríamos llamar periodismo de repositorio, pues yo no veo que la página citada haga ningún análisis de la información que contiene.
    Otro debate es el movimiento que se crea en la Web defendiendo una postura u otra, que ya nos vuelve a confirmar el poder que tiene y que tendrá cada vez más la Red como vehículo de comunicación.
    En mi opinión, la información que se ha difundido no es tan sensible como muchos han querido hacernos creer.
  4. Álvaro Menéndez Galán
    DATOS EN BRUTO CONTRA LA DESINFORMACIÓN
    Por Álvaro Meléndez Galán
    Hay un tema que me parece muy interesante de lo que ha comentado Mario, y es la cuestión de que en Wikileaks hacen “periodismo de repositorio”, es decir, sin aportar ningún tipo de análisis. En mi opinión el periodismo actual debería tender más a eso dado que es la única manera de que los datos se difundan con la mayor objetividad posible. Yo quiero los datos, y a partir de ellos ya me haré yo mis propios análisis sin el sesgo inevitable que le aportaría un redactor, aun con la mejor de las intenciones.
    Por otra parte, cualquiera que vea hoy día los informativos de cualquier cadena de televisión o lea la prensa comprobará que los redactores no se molestan mucho en documentarse a la hora de preparar la información, cometiendo así errores que pueden llevar a su vez a caer en la desinformación o en una “malinformación” del público. Por tanto, desde el punto de vista meramente informativo, sesgos a parte, también me parece muy positivo que las personas tengan a su disposición los datos “en bruto” de la noticia para transformarlos por su cuenta en información y conocimiento.
  5. Fernando Sánchez de Lechina Sola
    COTILLEOS Y DESVÍOS DE ATENCIÓN
    Por Fernando Sánchez de Lechina Sola
    No sé qué pensaréis los demás, pero llamar cotilleos de peluquería, entre otros cables, a que te confirmen que la justicia de este país está sometida al dictado de terceros países, no es un buen argumento.
    Uno ya sospechaba que la tan cacareada independencia judicial es falsa, pero ver como un tercer país presiona al fiscal general del Estado para que cierre un caso (el cámara José Couso, muerto en Irak) en un tribunal español, y este hace todo lo posible por llevarlo a cabo, no deja a la justicia en muy buen lugar y, por supuesto, erosiona gravemente una institución fundamental para el Estado.
    Sin duda, eso de llamarlo cotilleo de peluquería es una táctica más por parte del poder establecido para desviar la atención: a partir de ahí todos lo repiten como grillos sin pararse a pensar verdaderamente lo que están diciendo.
    La periodista rusa asesinada, Anna Politkovskaia, se enfadaba muchísimo al reconocer que el pueblo ruso se interesaba poco o nada por sus investigaciones. Es el mal de nuestro tiempo, no es que no haya información, es que la gente prefiere no saber, y se conforman con lo primero que le dicen, por ejemplo que se trata de “cotilleos de peluquería”.
  6. Álvaro Menéndez Galán
    PENSAR Y PROCESAR INFORMACIÓN
    Por Álvaro Meléndez Galán
    Vamos a ver, por “cotilleos de peluquería” o “ruido” si lo prefieres, yo entiendo temas como la afición al botox de Gadaffi. Estoy completamente de acuerdo en que las injerencias extranjeras en asuntos judiciales españoles o legislativos como la “Ley Sinde” son, no ya preocupantes, sino indignantes, especialmente viniendo de un gobierno que acusaba al anterior de colaborar demasiado con EE.UU. (dicho finamente). Y lo más grave es, en mi opinión, que a pesar de que estos documentos han salido a la luz, el gobierno no va a dar marcha atrás ni con lo de Couso ni con la legislación de propiedad intelectual.
    Respecto a lo de desviar la atención, en este caso sólo es posible con la complicidad de la vagancia del público, ya que lo mejor del “periodismo de repositorio” (me ha gustado la expresión), es que toda la información está ahí para quién la quiera coger, no sólo para quién tenga una acreditación de un medio.
    Sin sesgo ni censura, sólo datos en crudo, pero ¿cuántos de los que hablan del tema se han molestado en acceder a los cables directamente en lugar de basar sus opiniones en lo que les cuentan los medios? Ahora, por primera vez desde que se inventó el pase de prensa, sólo pueden manipularnos si nos dejamos.
    A ver si sacamos provecho en lugar de esperar a que nos lo mastiquen todo por vagancia. Vamos a pensar y a procesar la información por nosotros mismos al menos por una vez.
  7. Francisco Javier Martínez Méndez
    HOW IS DEMOCRACY POSSIBLY?
    Por Tom Wilson
    Enviado A IweTEL por Francisco Javier Martínez Méndez
    El pasado 30 de septiembre, durante el acto de investidura como Doctor Honoris Causa en la Universidad de Murcia, Tom Wilson captó la atención de todos los presentes (y de los medios de comunicación especialmente) cuando hizo este comentario un poco antes de terminar su discurso de investidura:
    “Increasingly, however, communities and societies are demanding that secrecy be limited to what is genuinely related to national security, rather than what is related to, for example, the relationships between business and government, between governments and dictators, and within and between corporations seeking to hide, for example, the conditions under which their products are made.
    In recent months, the Website Wikileaks has been much in the news because of its release of 75,000 files relating to the war in Afghanistan. The founder of the site, Julian Assange, has been damned by the neo-conservatives in the USA as having ‘blood on his hands’, while others praise him for revealing to the public what the public ought to know about what is being done in its name.
    The very existence of Wikileaks and its success in uncovering information, while protecting its sources, demonstrates the plausibility of the slogan, Information wants to be free, which is attributed to the hacker Stephen Brand. The state’s desire to keep information secret might be described as Orwellian and it is ironic that Brand used the phrase at a conference in 1984. But we can also see that there are those who do not want information to be free, in this sense; witness the sexual harassment slur on the founder of Wikileaks which happened just last month.
    Limits to the free communication of ideas also result from the tendency towards monopoly structures in the communication media. One only has to think of Berlusconi’s control of a significant proportion of the media in Italy, or the not so obvious connection in France between Sarkozy and those friends of his who control the media. In the UK, the dominance of Rupert Murdoch’s Sky TV, as well as his ownership of newspapers, threatens the free flow of opposing ideas.
    If the only information the citizen has is that provided either by the political class or by business interests, how is democracy possible?”

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