Fronteras de la sarcopenia: avances en diagnóstico, mecanismos moleculares y estrategias terapéuticas
Sarcopenia, derivada del griego que significa “pérdida de carne” (Rosenberg, 2011). Inicialmente acuñado en la década de 1980 por Irwin Rosenberg para describir el desgaste muscular relacionado con la edad, el alcance del término se ha ampliado desde entonces (Rosenberg, 2011). La sarcopenia se define actualmente como la pérdida degenerativa de masa, fuerza y función del músculo esquelético con la edad (Cruz-Jentoft y Sayer, 2019). Es una de las principales causas de discapacidad y pérdida de independencia en los adultos mayores. Si bien la sarcopenia se dirige predominantemente a grupos demográficos de mayor edad, también puede manifestarse en poblaciones más jóvenes en determinadas circunstancias. Estos incluyen períodos prolongados de inactividad física, como reposo en cama o estilo de vida sedentario, desnutrición grave o trastornos alimentarios, y enfermedades crónicas que afectan la masa y la función muscular, como el cáncer o la insuficiencia cardíaca crónica (Rosenberg, 1997; Kortebein et al., 2007). ; Dirks et al., 2016; Marzola et al., 2013; Anker et al., 1997; Fearon et al., 2011). Las tasas de prevalencia oscilan entre el 5 y el 13 % en personas de 60 a 70 años, aumentando a 11-50 % en personas mayores de 80 años, con una disminución acelerada de la masa muscular que comienza alrededor de los 50 años y de la fuerza a los 65 (Dennison et al., 2017), (Dam et al., 2014)). Los hombres generalmente exhiben una mayor prevalencia en las primeras décadas, pero esta tendencia se revierte en los grupos de mayor edad, a pesar de que los hombres experimentan una tasa más rápida de pérdida muscular (Patel et al., 2013). La inactividad física, la mala nutrición y la deficiencia de vitamina D son factores de riesgo modificables, mientras que el envejecimiento, la genética y los cambios hormonales son contribuyentes no modificables (Sieber, 2019; Laviano et al., 2014). Las variaciones geográficas y étnicas son evidentes, con diferencias en las tasas de prevalencia e incidencia entre las poblaciones occidentales y asiáticas (Shaw et al., 2017). La sarcopenia aumenta significativamente el riesgo de caídas, fracturas, discapacidad física y mortalidad, lo que contribuye a la importante carga económica que soportan los sistemas de salud (Larsson et al., 2019).
El EWGSOP y el AWGS han sido fundamentales para remodelar el marco conceptual de la sarcopenia, respaldando una metodología de diagnóstico holística y sinérgica (Kakehi et al., 2022; Liu et al., 2021; Cruz-Jentoft et al., 2019a). Este enfoque ha contribuido significativamente a la identificación temprana de personas con sarcopenia. Sin embargo, la escasez de terapias farmacológicas bien establecidas para la sarcopenia subraya el imperativo de dilucidar su patogénesis, identificar objetivos terapéuticos y formular estrategias de tratamiento integrales (Dhillon y Hasni, 2017). Estas estrategias deben abarcar intervenciones nutricionales y de ejercicio, así como posibles enfoques farmacológicos y complementarios, para garantizar un tratamiento multidimensional y eficaz de la sarcopenia (Cho et al., 2022). Esta revisión intenta sintetizar el conocimiento científico actual sobre la sarcopenia, persiguiendo un doble objetivo: aumentar la precisión del diagnóstico en entornos clínicos y recorrer una trayectoria hacia un tratamiento eficaz de los pacientes sarcopénicos. Esto se logra dilucidando objetivos mecanicistas intrincados y formulando intervenciones terapéuticas progresivas.
La aparición de
sarcopenia está íntimamente relacionada con el envejecimiento, lo que
plantea implicaciones importantes no sólo para la calidad de vida de
cada paciente sino también para el marco de atención sanitaria social
más amplio. La identificación temprana y precisa de la sarcopenia y una
comprensión integral de sus fundamentos mecánicos y objetivos
terapéuticos son fundamentales para abordar esta afección de manera
efectiva. Esta revisión intenta presentar una visión general coherente
de los avances recientes en la investigación y el diagnóstico de la
sarcopenia. Inicialmente profundizamos en los criterios de diagnóstico
contemporáneos, haciendo referencia específicamente a los puntos de
referencia del Grupo de Trabajo Europeo sobre Sarcopenia en Personas
Mayores (EWGSOP) 2 y del Grupo de Trabajo Asiático sobre Sarcopenia
(AWGS) 2019. Además, dilucidamos técnicas integrales de evaluación de la
fuerza, la cantidad y el rendimiento físico de los músculos, destacando
herramientas como la fuerza de agarre, la prueba de soporte en silla,
la absorciometría de rayos X de energía dual (DEXA), el análisis de
impedancia bioeléctrica (BIA), la velocidad de la marcha y batería de
rendimiento físico corto (SPPB), al mismo tiempo que se analizan sus
ventajas y limitaciones inherentes. Estos avances diagnósticos allanan
el camino para la identificación temprana y el diagnóstico inequívoco de
la sarcopenia. A continuación, profundizamos en la patogénesis de la
sarcopenia y ofrecemos un examen exhaustivo de las vías de señalización
asociadas, como la miostatina, la proteína quinasa activada por AMP
(AMPK), la señalización de insulina/IGF-1 (IIS) y el factor nuclear
kappa. potenciador de cadenas ligeras de las vías de las células B
activadas (NF-κB). Se detalla el papel de cada vía en la mediación de la
sarcopenia, lo que subraya las posibles vías terapéuticas. Desde una
perspectiva mecanicista, la revisión también subraya el papel
fundamental de la disfunción mitocondrial en la sarcopenia, enfatizando
elementos como la sobrecarga oxidativa mitocondrial, la biogénesis
mitocondrial y la mitofagia, y destacando su importancia terapéutica.
Por fin, capturamos los avances recientes logrados en el tratamiento de
la sarcopenia, que van desde intervenciones nutricionales y de ejercicio
hasta posibles estrategias farmacológicas y de suplementación. En
resumen, esta revisión sintetiza meticulosamente los últimos avances
científicos en sarcopenia, con el objetivo de mejorar la precisión
diagnóstica en la práctica clínica y proporcionar información integral
sobre objetivos mecanicistas refinados e intervenciones terapéuticas
innovadoras, lo que en última instancia contribuye a optimizar la
atención al paciente y los avances en el campo.
Conclusiones
La
sarcopenia plantea importantes desafíos en la atención sanitaria
geriátrica. La escasez actual de opciones farmacológicas aprobadas por
la FDA dirigidas específicamente a la sarcopenia complica aún más el
tratamiento, ya que la mayoría de los medicamentos disponibles tienen
como objetivo abordar las afecciones subyacentes en lugar de mejorar
directamente la salud muscular (Hardee y Lynch, 2019). El aumento de la
población anciana en todo el mundo acentúa la prevalencia de la
sarcopenia, lo que exige mejores estrategias y recursos de atención
sanitaria (Yuan y Larsson, 2023). Además, la intrincada fisiopatología
de la sarcopenia, influenciada por la genética, los cambios hormonales,
la inflamación y el estilo de vida, desafía la identificación de
objetivos terapéuticos universales, mientras que la falta de conciencia y
el subdiagnóstico entre los profesionales de la salud y el público
obstaculizan aún más un manejo eficaz (Gielen et al., 2023). ; Nishikawa
et al., 2021; Kim et al., 2021; Beckwée et al., 2019).
Hemos sintetizado y evaluado críticamente los avances recientes en la investigación de la sarcopenia, con especial atención en el papel fundamental de la detección temprana. La mejora de la conciencia, junto con el perfeccionamiento de las herramientas de diagnóstico, ha facilitado diagnósticos más oportunos, un avance crucial que permite el inicio rápido de intervenciones con el potencial de detener o revertir el deterioro muscular. Nuestro examen en profundidad de los aspectos moleculares y celulares de la sarcopenia ha proporcionado información valiosa sobre sus mecanismos subyacentes. En particular, hemos identificado la desregulación en la vía IIS, que es vital para mantener la integridad muscular, y destacamos el impacto perjudicial de los niveles elevados de miostatina, un poderoso antagonista del crecimiento muscular. Abordar estos problemas, así como mejorar la disfunción mitocondrial, es imperativo para desarrollar intervenciones terapéuticas efectivas, con estrategias como el entrenamiento físico, la intervención nutricional y los agentes farmacológicos que muestran resultados prometedores. Este cambio de paradigma está marcando el comienzo de una nueva era en el tratamiento de la sarcopenia, que promete mejorar los resultados de salud y la calidad de vida de las personas mayores.
Liu D, Wang S, Liu S, Wang Q, Che X, Wu G. Frontiers in sarcopenia: Advancements in diagnostics, molecular mechanisms, and therapeutic strategies. Mol Aspects Med. 2024 Apr 6;97:101270. doi: 10.1016/j.mam.2024.101270. Epub ahead of print. PMID: 38583268.
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