lunes, 15 de noviembre de 2010

El asesino de Mozart


El asesino de Mozart

Si alguien cumple con los requisitos de haber sido un genio, ese fue Mozart, niño prodigio, músico y compositor precoz y prolífico con una vida controvertida, y lamentablemente corta. Mucho se ha contado sobre él, pero quizás la película de Milos FormanAmadeus, ha sido lo que más ha contribuido a presentar Mozart al gran público. El argumento de la cinta dejaba traslucir, sin contarlo explícitamente, que el final de Mozart fue tan espectacular como su obra, habría muerto víctima de otro compositor, Antonio Salieri, que, celoso de las dotes del genio, se las habría ingeniado para envenenarle. La realidad pudo ser otra, menos dramática: Mozart pudo morir por las secuelas producidas por una infección bacteriana que le dejó inservibles los riñones.

Escena de la película Amadeus. Mozart es el personaje del centro, Salieri se encuentra en el extremo derecho.

Que el asesino de Mozart bien pudo ser Streptococcus pneumoniae, el estreptococo, es la tesis que proponen los autores de un articulo publicado recientemente en la revista Anales de Medicina Interna. No es tan espectacular como la película de Forman, pero puede que más parecido a lo que ocurrió. Al menos los autores no se basan en la leyenda, sino en la comparación de los síntomas que Mozart presentó los días antes de su muerte con los que hoy en día sabemos puede producirse tras una infección por esta bacteria patógena.
El estreptocococo es una bacteria que muchas veces se encuentra sin causar problemas en las vías respiratorias superiores, todo lo que desde nariz y boca está antes de los bronquios. Pero cuando algo nos falla en las defensas y el estreptococo invade otros lugares del cuerpo se convierte en un enemigo implacable con consecuencias muchas veces funestas. La enfermedad más conocida de entre las que provoca es la neumonía, de la que mueren muchos ancianos y la que a veces es una complicación de la gripe. Aún así no es la más grave, lo es menos que la otitis media, que ataca al conducto auditivo medio, lugar en el que la infección es muy difícil de tratar con antibióticos.

Streptococcus pneumoniae adherido a células epiteliales humanas. Portada de la revistaInfection and Immunity septiembre de 2005.

Es el estreptococo especialmente insidioso, ya que entre sus propiedades está el que cuando su número ya no puede aumentar mucho más, porque ya hay demasiados en un mismo sitio, la gran mayoría estallan. Se cree que el estallido tiene alguna ventaja para los que no lo hacen, pues consiguen alimentarse de los restos de sus hermanos e incluso incorporar segmentos de ADN que les pueden añadir información genética valiosa. Todo ese mejunje, resultado del estallido de los microbios muertos, se vierte a la sangre del enfermo, y lo que para el estreptococo es comida reparadora, para nuestro organismo es un veneno tan letal como el que Salieri hubiera podido proporcionar.
Los síntomas de Mozart antes de su muerte, fiebre, hinchazón, dolor no localizado y erupción de la piel, según quienes le atendieron, son compatibles con una infección de estreptococo que le provocase lo que médicamente se llama glomerulonefritis postestreptocócica. Esto es, un bloqueo de los riñones al taponarse con uno de los compuestos desprendidos del estreptococo los poros por los que se filtra la sangre para eliminar la orina. Al no poder eliminar orina se acumulan en el cuerpo los desechos tóxicos de las células y de los microbios muertos (venenos que son una de las causas de la fiebre) y el agua (lo que lleva a la hinchazón). También esgrimen los autores del trabajo otra razón que apoya su propuesta, el que en los días en que se produjo la muerte de Mozart hubo un aumento significativo, comparando con los mismos días del año anterior y del posterior, de los hombres jóvenes que como Mozart murieron presentando los mismos síntomas compatibles con las secuelas de la infección por estreptococo.

La Flauta Mágica. Mozart completó la partitura poco antes del día de su estreno el 30 de septiembre de 1791 en Viena.

En tiempos de Mozart aún faltaba siglo y medio para que se utilizase la penicilina como medicamento para frenar las infecciones, si se le hubiese administrado el antibiótico a tiempo, a ser posible antes de que se manifestasen los síntomas más graves, posiblemente se hubiese recuperado. Los antibióticos hubiesen frenado asimismo la epidemia que se cree debió de propagarse por Viena en el año 1791 y que por los datos existentes pudo tener uno de sus focos en los cuarteles de la ciudad. Mozart murió el 5 de diciembre de 1791, con 35 años, una edad muy por debajo de la expectativa media de vida para los varones austriacos del siglo XVIII. Por contra Salieri vivió 74 años, una edad longeva considerando que esa expectativa de vida era entonces de 45 años, 49 si se excluye a los militares. Apuntan asimismo los autores del artículo que Mozart pudo resultar más susceptible a la infección por estar debilitado a causa de la vida poco saludable que llevaba en sus últimos días, que pasaba bebiendo por el día y componiendo música hasta bien entrada la noche.



Irena Bespalovaite como Papagena y Christian Gerhaher como Papageno cantando “Pa-Pa-Gena!Pa-Pa-Geno!” en el “Salzburger Festspiele” 2006

Quino Pediatra

Harue Koga: The art of assimilating Western styles

Friday, Oct. 8, 2010

Harue Koga: The art of assimilating Western styles


Special to The Japan Times
The curse of early Western-style Japanese painters is the charge of derivativeness. Simply because they embraced foreign artistic idioms rather than their own indigenous artistic traditions, it is easy to dismiss them as mere copyists, "regurgitating" whatever it was they saw in the latest imported art photo books or magazines.
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Western influence: Fireworks (1927, above) and "Innocent Moonlit Night" (1929) by Harue Koga. KAWABATA FOUNDATION; ISHIBASHI MUSEUM OF ART, ISHIBASHI FOUNDATION
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Harue Koga (1895-1933), whose art is now being celebrated with a major retrospective at The Museum of Modern Art, Hayama, is particularly susceptible to this accusation because his career shows sharp changes in artistic style that can be correlated to the changing fashions of Western art.
First wetting his brush with a lyrical watercolor style, he later switched to an oil style heavily influenced by cubism and primitivism. A few years after this, his works owe a clear debt to Paul Klee, and then toward the end of his short career there are textbook examples of Surrealism.
But such accusations of derivativeness are a little unfair for two reasons. First, Western artists going through the same learning curve are usually spared the criticism; and second, most of Koga's paintings, even the ones that seem most imitative, lack the stiff, stilted feeling you often get when a certain style or look has obviously been aimed for by the artist.
Although Koga wore his influences on his sleeve, he also took them deep to heart and used them to create works imbued with an original spirit, even if the skin may often have been borrowed.
A good example is "The Moon and Flowers" (1926). Although it has the patchworklike composition and naive figurative elements favored by Klee, the work also has its own mood. This is even truer in the case of "Fireworks" (1927), a dreamlike canvas that has much more of an open feel than Klee's often closely- woven works. The trajectory of these two paintings sees Koga still influenced by Klee but moving away and following his own inner muse. The next step is the astounding "Innocent Moonlight Night" (1929), which poetically juxtaposes a random selection of objects in a way that also prefigures the more overtly Surrealist works that came next.
But what drove Koga along this path?
The thesis of the exhibition is that he was seeking a separate world, "existing somewhere where realistic modes are overcome or severed." Psychologically, this casts the painter in the role of an escapist, and the biographical record suggests he had much to escape from. Like other early Western-style artists in Japan — Narashige Koide and Ryusei Kishida spring to mind — Koga had a relatively hard and short life.
Born and based in Kurume, Fukuoka Prefecture, Koga was unfortunate to experience several tragic events. In 1914, during a stay in Tokyo, his roommate committed suicide. In 1920, the stillbirth of his only child led to the painting of two of Koga's earliest masterpieces, "Entombment" (1922), which won the 1922 Nika art prize, and "Buddhist Service" (1923). In 1923 he was also in Ueno during the Great Kanto Earthquake and the next year, with his marriage in decline, he rented a house with a mistress, only to see her die of a disease the year after.
Such experiences may have predisposed Koga toward escapism, but another key element in his outlook was an interest in avant-garde poetry. Through Kongo Abe, an artist who had just returned from Europe, and the poets Kyushichi Takenake and Junzaburo Nishiwaki, he was exposed to French Surrealism. In response he quickly adopted a montage style, juxtaposing images copied from graphic magazines and scientific journals in offbeat combinations.
In "Sea" (1931), visual snippets from science magazines — an airship, some stylized machinery, and a submarine cut open to reveal its workings — are juxtaposed with a fashionable bathing beauty from a postcard. She seems to stand like the Marianne of the French Revolution, ushering in the new and bewildering age of technology to which Surrealism was a partial response.
The exhibition tries to present this final section as the culmination of his career and vision, but it doesn't quite work. The technical demands the new style placed on him often caused him problems; while, compared with earlier works, there is a loss of warmth and lyricism that can be also be read as symptoms of his declining health. Koga died of a mysterious illness in 1933 at the young age of 38.
"The Beginning of a New Myth — Harue Koga: A Retrospective" at The Museum of Modern Art, Hayama, Kanagawa Prefecture, runs till Nov. 23; admission ¥1,100, open daily 9:30 a.m.-4:30 p.m. (last admission), closed Mon. For more information, visit www.moma.pref.kanagawa.jp/en/index.html.

Cinq collections d'art contemporain se rencontrent à la Maison rouge

Critique

Cinq collections d'art contemporain se rencontrent à la Maison rouge

LEMONDE | 15.11.10 | 16h21  •  Mis à jour le 15.11.10 | 16h21
Au printemps 2008, cinq collections privées d'art actuel, chacune établie dans une ville européenne différente, ont pris des initiatives communes et créé la Foundation of Arts for a Contemporary Europe (FACE). Ce sont la Deste Foundation (Athènes), l'Ellipse Foundation (Cascais, Portugal), la Fondazione Sandretto Re Rebaudengo (Turin), le Magasin 3 (Stockholm) et la Maison rouge (Paris). Il s'agit de rendre plus visibles leur existence et leur action, de montrer qu'en Europe aussi, et pas seulement aux Etats-Unis, des collections privées savent acquérir et exposer des oeuvres importantes. Leur premier projet réunit une sélection de leurs oeuvres, et les présente dans chacune des cinq fondations. C'est aujourd'hui le tour de la Maison rouge de l'accueillir.
Visuel de l'exposition "Les Recherches d'un chien" à La Maison rouge (Paris-12e), jusqu'au 16 janvier 2011.

L'exercice est difficile, car chaque collection a sa tonalité particulière, qui correspond évidemment au goût de son fondateur. Des cinq, il n'y a guère queDakis Joannou, créateur de Deste, et Antoine de Galbert, de la Maison rouge, qui ne soient pas trop éloignés l'un de l'autre. Ils ont en commun une prédilection pour la provocation et la dérision, que ne partagent que très inégalement leurs partenaires, plus prudents dans leurs choix.
Et cela se sent. Quand Dakis Joannou présente la truie affalée de Paul McCarthy, et Antoine de Galbert la taupe attaquée par des fourmis de Mark Dion, ces sujets animaliers teintés de grotesque contrastent assez vivement avec les ambitions dignes et métaphysiques qui se manifestent dans les pièces de -Mircea Cantor ou de William Kentridge. On trouve aussi du politique - et même du politiquement correct - ainsi que des stars comme Bruce NaumanMaurizio CattelanJeff Koonsou Martin Parr.
Tout cela donne une promenade entre des styles et des pratiques très variés - et donc une vue plutôt exacte de la création actuelle, qui se caractérise par le plus complet éclectisme et l'impossibilité de dégager de cette hétérogénéité quoi que ce soit qui ressemble, même de loin, à une tendance. Tout est possible en même temps, du plus futile au plus sérieux, et de l'installation la plus envahissante à l'oeuvre la plus concentrée.
On décernera sans hésiter ce dernier titre à la vidéo très simple et douloureuse de l'Israélienne Sigalit Landau nommée Barbed Hula : une jeune femme danse sur la plage, avec autour de son ventre nu un cercle de fil de fer barbelé.
L'exercice est difficile, car chaque collection a sa tonalité particulière, qui correspond évidemment au goût de son fondateur. Des cinq, il n'y a guère queDakis Joannou, créateur de Deste, et Antoine de Galbert, de la Maison rouge, qui ne soient pas trop éloignés l'un de l'autre. Ils ont en commun une prédilection pour la provocation et la dérision, que ne partagent que très inégalement leurs partenaires, plus prudents dans leurs choix.
Et cela se sent. Quand Dakis Joannou présente la truie affalée de Paul McCarthy, et Antoine de Galbert la taupe attaquée par des fourmis de Mark Dion, ces sujets animaliers teintés de grotesque contrastent assez vivement avec les ambitions dignes et métaphysiques qui se manifestent dans les pièces de -Mircea Cantor ou de William Kentridge. On trouve aussi du politique - et même du politiquement correct - ainsi que des stars comme Bruce NaumanMaurizio CattelanJeff Koonsou Martin Parr.
Tout cela donne une promenade entre des styles et des pratiques très variés - et donc une vue plutôt exacte de la création actuelle, qui se caractérise par le plus complet éclectisme et l'impossibilité de dégager de cette hétérogénéité quoi que ce soit qui ressemble, même de loin, à une tendance. Tout est possible en même temps, du plus futile au plus sérieux, et de l'installation la plus envahissante à l'oeuvre la plus concentrée.
On décernera sans hésiter ce dernier titre à la vidéo très simple et douloureuse de l'Israélienne Sigalit Landau nommée Barbed Hula : une jeune femme danse sur la plage, avec autour de son ventre nu un cercle de fil de fer barbelé.

La imagen más impactante del Hartley 2

CIENCIA

La imagen más impactante del Hartley 2

Nunca hemos visto fotografías tan extraordinarias de un cometa como las que acaba de conseguir la sonda Deep Impact

Día 04/11/2010 - 17.36h
La gran aproximación ya ha ocurrido. La sonda de la NASA Deep Impact ha pasado este jueves con éxito a tan solo 700 kilómetros de distancia del Hartley 2 y ha cumplido su objetivo. El ingenio ha conseguido tomar las mejores imágenes de un cometa que nunca ha visto el ojo humano, unas fotografías que la agencia espacial norteamericana ha comenzado a hacer públicas en su web. La misión no sólo revelará detalles nunca vistos de este objeto helado, sino que también proporcionará información muy valiosa para comprender la formación de este tipo de antiquísimas rocas espaciales y, por tanto, saber más sobre el origen del Universo.
NASA
El cometa Hartley 2 nunca había sido visto tan de cerca
Según ha informado la NASA, el máximo acercamiento al cometa se ha producido sobre las 14.00 GMT (15.00, hora peninsular española). Como se esperaba, Deep Impact se ha lanzado en picado hacia la brillante cola del cometa y se ha dirigido hacia su núcleo, para fotografiarlo con sus cámaras de alta resolución. Ocho minutos más tarde, la antena de la nave señalaba a la Tierra y comenzaba a enviar datos vitales sobre su funcionamiento. No había problemas. Un poco después, llegaban las primeras imágenes del Hartley 2, recogidas por las antenas del Deep Space Network, en Goldstone (California). Las fotos muestran un cuerpo muy rugoso, con forma de tubérculo, lleno de cicatrices y brillante. Los científicos podían respirar tranquilos. «El equipo ha trabajado duro para este día», ha asegurado Tim Larson, gerente de la misión en el Laboratorio a Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés).
No es la primera vez que Deep Impact realiza una misión semejante. En 2005, lanzó un proyectil metálico contra el cometa Temple 1, provocando una pequeña explosión en su superficie que fue fotografiada por los instrumentos de la nave. En esta ocasión, tras viajar 37 millones de kilómetros, la sonda se ha comportado de forma menos agresiva, y se ha limitado a utilizar sus fantásticas cámaras digitales y su espectrómetro de infrarrojos para conocer los secretos del nuevo cometa. «Estamos contiendo la respiración para ver qué descubrimientos nos esperan en las observaiones» de la Deep Impact, ha indicado Michael A'Hearn, investigador de la Universidad de Maryland y uno de los responsables de la misión.
«Bolas de fuego» en el cielo
Las fotos que obtiene ahora son muy distintas de la primera que consiguió el pasado 5 de septiembre del Hartley 2, cuando éste aún se encontraba a más de 60 millones de kilómetros de distancia y era un puntito de luz sobre el fondo cósmico (estas imágenes y también las más actuales pueden contemplarse aquí).
El Hartley 2 es pequeño, apenas tiene 1,5 kilómetros de diámetro, pero se encuentra en un momento de máxima actividad. Realiza una órbita alrededor del Sol cada seis años y medio. Durante estos días, todavía es posible observarlo desde la Tierra. En Estados Unidos, dejó la pasada noche un reguero de pequeñas «bolas de fuego», según relataron diferentes observadores. La oportunidad de estudiarlo es hoy mejor que nunca.

Abren la tumba de un famoso astrónomo para desvelar el misterio de su muerte

CIENCIA

Abren la tumba de un famoso astrónomo para desvelar el misterio de su muerte

El danés Tycho Brahe, un gran predecesor de la observación del cielo, pudo haber sido envenenado con mercurio

Día 15/11/2010 - 14.29h
Un equipo internacional de científicos ha abierto la tumba del astrónomo danés Tycho Brahe (1546-1601), que se encuentra en la Iglesia de Tyne en Praga, con el fin de intentar descifrar el misterio que rodea su muerte.
EFE
Científicos abren la tumba del astrónomo danés Tycho Brahe
Brahe trabajó como astrónomo y alquimista en la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo, y sus estudios sobre el movimiento de Marte fueron utilizados por el alemán Johannes Kepler para elaborar sus tres primeras leyes sobre las órbitas de los planetas.
Existen varias teorías sobre su fallecimiento, y la más controvertida dice que el astrónomo fue envenenado con mercurio. "Eso resulta un poco difícil de probar, ya que también trabajaba como alquimista y habría estado expuesto al mercurio", ha explicado Niels Lynnerup, de la Universidad de Copenhague, que forma parte del equipo investigador.
Tycho Brahe
"También trabajaba como farmacéutico, y en aquella época prescribían mercurio para casi todas las enfermedades", ha añadido el científico danés. Por ello, incluso si se detectaran niveles elevados o letales de mercurio, sería difícil precisar si fue envenenado por su trabajo o porque él mismo consumió mercurio para curarse, ha explicado.
"Hoy miraremos los distintos huesos en un laboratorio, haremos un inventario de todos ellos, y luego -hoy o mañana- extraeremos algunas muestras para el análisis de mercurio", ha dicho sobre el curso de las investigaciones.
Los huesos de su mujer
Los científicos daneses, checos y suecos, que forman un Comité Científico Mixto, tienen previsto realizar este miércoles una tomografía axial computerizada (CAT Scan). Una vez que los huesos han sido computerizados, se pueden ver en tres dimensiones incluso después de que se devuelvan a su lugar, la vieja urna de cinc en que fueron depositados.
"Se trata de hacer una documentación de los huesos, porque es crucial saber qué es lo que hay ahí", sobre todo después de que la tumba se abriera por primera vez en 1901, señaló Lynnerup. "No sabemos exactamente si han sido mezclados con los huesos de su mujer, Cristina".
El científico destacó que lo importante, en este nuevo estudio, serán los análisis químicos y atómicos, "que llevarán varios meses" y se realizarán en Dinamarca y la República Checa. Esos análisis ayudarán a detectar si hubo niveles anormales de mercurio en las últimas horas del legendario científico. Además de los huesos, los expertos también tienen previsto extraer muestras del pelo, otro tipo de análisis

Vivir de la basura

SOCIEDAD

Vivir de la basura

Unos 15 millones de personas se ganan la vida buscando en los vertederos de todo el mundo plásticos, hierros y cartones para reciclar

Día 15/11/2010
Botellas de plástico rotas, latas de Coca-Cola vacías, cartones arrugados, zapatos con las suelas agujereadas, muñecas sin brazos, camisas hechas jirones, muebles descascarillados, televisores rotos, neveras desvencijadas, ordenadores destripados, cables pelados, hierros oxidados… Para nosotros, todo esto son sólo desperdicios: restos que ya no nos sirven después de haber sido usados y que hay que tirar al cubo de la basura. Para ellos, son su sustento, su fuente de ingresos, el «maná» escupido del cielo que les ayudará a sobrevivir un día más. Pero solo hasta mañana, cuando tengan que volver a escarbar entre montañas de desechos.
Ellos son los 15 millones de personas que, a juicio de la ONG ecologista GAIA (Alianza Global Anti-Incineradoras, en sus siglas en inglés), se ganan la vida rebuscando en los vertederos. La mayoría se concentra en los grandes estercoleros surgidos junto a las megalópolis que han crecido en los países en vías de desarrollo de Asia, Latinoamérica y África, donde a veces conviven el lujo más obsceno con la indigencia más descarnada.
Es la miseria absoluta de quienes no tienen nada más que las sobras de los ricos o de los que son un poco menos pobres que ellos. Así ocurre en el vertedero de Belgachia, en Calcuta. A las afueras de esta caótica urbe de 16 millones de habitantes, cuyos edificios de la época colonial británica se están viniendo abajo, se ha formado un auténtico pueblo de 5.000 habitantes alrededor de una colosal montaña de basura. Entre enjambres de moscas y hediondos montículos de desechos, en la cima ondea orgullosa una raída bandera de la India.
Con los motores humeando, unos 150 camiones cargados de residuos trepan cada día a duras penas por la cuesta de la colina. A su paso, las desgastadas ruedas levantan una nube de polvo y espantan a las piaras de cerdos que hurgan con sus hocicos ruidosamente entre los desperdicios. Al final del camino, donde vacían su apestosa carga para seguir rellenando el terreno, les espera Shila Devi, una mujer que lleva 15 de sus 40 años trabajando en el vertedero de sol a sol.
De sol a sol
Desde las seis de la mañana hasta las ocho de la tarde, y envuelta en su sucio y descolorido sari, se saca al día unas 40 rupias (60 céntimos de euro) recogiendo con su inseparable garfio plásticos, papel, hierro y cobre. «Esto es horrible, pero es mejor que morirse de hambre», resopla con dificultad Shila, quien tiene tres hijos a los que intenta librar del infierno del estercolero. «Espero que estudien y no acaben aquí, pero terminarán como yo si no encuentran nada», se lamenta por su mala suerte, que solo le ha deparado «un billete viejo de 5 rupias como el objeto más valioso que he encontrado en todos estos años».
Varios metros más allá, cinco niñas de unos 13 años separan la basura bajo un toldo que las protege del intenso sol cenital, pero no del asfixiante calor que se mezcla con las emanaciones de gases, sobre todo metano, que despiden los residuos en descomposición. Solo una, Rani Sao, va al colegio, porque las demás se pasan desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde amontonando botellas de plástico, latas, chancletas, bolsos y carteras. Por tan ingrata tarea, y comiendo sólo un poco de arroz con verdura y «chapati», no ganan más de 20 rupias (30 céntimos de euro) diarias.
Por cada kilo de plástico, las empresas de reciclaje pagan 6 rupias (9 céntimos de euro), mientras que el papel se cotiza a 1 rupia (1 céntimo) y el precio del hierro sube hasta las 9 rupias (14 céntimos). Ese es el valor puramente monetario de la basura en el mercado pero, según GAIA, los buscadores de desechos desempeñan una importante labor medioambiental porque salvan 17 árboles por cada tonelada de papel que juntan.
Con la vista puesta en la próxima cumbre de la ONU sobre el cambio climático en México, la ONG reivindica el reciclaje frente a la proliferación de incineradoras eléctricas en el Tercer Mundo. Aunque la mayoría de ellas han sido financiadas por los países ricos mediante la compra de los «créditos al carbono», resultan muy contaminantes por la liberación de gases de efecto invernadero.
Según explicó Neil Tangri, de GAIA, en una reunión preparatoria de la cita de Cancún celebrada en la ciudad china de Tianjin a principios de octubre, «las incineradoras eléctricas emiten un tercio más de dióxido de carbono que las plantas de carbón para producir la misma cantidad de energía; así que no sólo contaminan, sino que además limitan el reciclaje y acaban con la única forma de vida de los más pobres entre los pobres».
Respirar aire podrido
Tanto en Belgachia como en Stung Meanchey, el estercolero enclavado a las afueras de Phnom Penh, la capital de Camboya, los buscadores de basura temen sus anunciados traslados. Desde Chhoum Mehk, un niño de 14 años que nació en este vertedero, hasta Phoung Pha, una mujer de 60 años con nueve hijos y un marido tuberculoso, pero alcohólico. «Esto es asqueroso y aquí nos jugamos la salud por el aire podrido que respiramos y porque a menudo nos cortamos con cristales o nos pinchamos con jeringuillas, pero aún debo pagar el colegio de algunos de mis críos y ya estoy muy mayor para seguir trabajando como lavandera», indica Phoung removiendo la basura con el garfio de hierro que portan todos los escarbadores.
Por 4.000 riels (1 euro), la anciana se pasa 12 horas bajo la lluvia de residuos que arrojan los 200 camiones venidos cada día desde Phnom Penh. Junto a ella, como fieras hambrientas, cientos de buscadores necesitan la basura que otros tiran para vivir.