martes, 18 de febrero de 2014

Cirugía bariátrica y embarazo: revisión de la literatura

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Cirugía bariátrica y embarazo: revisión de la literatura

Introducción
En la actualidad la obesidad ha logrado proporciones extraordinarias, llegando a considerarse la epidemia del siglo XXI. Las altas tasas de obesidad asociadas a mujeres en todos los rangos etarios, hacen que un embarazo pueda estar asociado a una mayor tasa de complicaciones1. La cirugía bariátrica ha logrado grandes avances y su uso se ha incrementado considerablemente en el último tiempo. Es importante conocer los beneficios, como también los posibles efectos adversos asociados a este tipo de procedimientos quirúrgicos durante un embarazo, para así prevenir complicaciones materno-fetales.
Estrategia de búsquedaPara esta revisión se realizó una búsqueda en PubMed, donde se buscaron trabajos utilizando las palabras Bariatric Surgery Pregnancy. Se seleccionaron artículos correspondientes a revisiones sistemáticas, estudios de cohortes, ciertos casos, controles y series de casos. Además, se recurrió al Instituto Nacional de Estadísticas para obtener datos nacionales y se incluyeron artículos de revistas nacionales de series de casos, buscando mostrar la realidad en Chile.
EpidemiologíaDe acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, en el año 2008 la población con sobrepeso correspondía a alrededor de 1.400 millones de adultos, de los cuales 300 millones eran mujeres obesas. A nivel nacional, según la Encuesta Nacional de Salud en 2010 la prevalencia del exceso de peso (índice de masa corporal ≥ 25 kg/m2) en la población chilena alcanza 64,5%2. Ello equivale a 11.025.807 personas, según la proyección poblacional del Instituto Nacional de Estadísticas para el año 20103. Dentro de las personas con exceso de peso, las mujeres presentan las mayores tasas de obesidad en todos los grupos etarios. Las mujeres que generan más preocupación son aquellas en edad reproductiva. De acuerdo a lo informado por el Departamento de Estadísticas e Información de Salud del Ministerio de Salud de Chile en 2009, respecto a la nutrición en el sistema público de salud, un gran porcentaje de las embarazadas sufren de exceso de peso (véase Tabla I)4.

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Tabla I. Estado nutricional de la embarazada, 2007–2009.
Morbilidad
La obesidad en el embarazo se asocia a patologías obstétricas maternas como mayor tasa de aborto, parto prematuro, diabetes gestacional, hipertensión transitoria, preeclampsia, macrosomía, cesárea, hemorragia post parto, complicaciones anestésicas e infección1. También se vincula a complicaciones fetales y de la patología médica en cualquier edad o etapa del ciclo vital.
Cabe destacar la asociación entre obesidad y ciclos anovulatorios, mayormente por cambios en la secreción hormonal5,6. Estos cambios llevan a una infertilidad secundaria por anovulación en un alto número de pacientes con sobrepeso y obesidad.
Tratamiento
Durante las últimas décadas, el tratamiento quirúrgico para la obesidad ha ganado múltiples seguidores en todo el mundo7. En particular, por ser el tratamiento más efectivo para disminuir de peso, a pesar de no ser de primera línea8. En relación a él, es necesario contar siempre con un equipo multidisciplinario que incluya a cirujanos, nutricionistas, nutriólogos, enfermeras, psiquiatras y psicólogos.

Existen varias técnicas quirúrgicas en la actualidad, generalmente agrupadas según el mecanismo usado para la disminución de peso, tal como se detalla en la Tabla II. A nivel mundial los procedimientos más usados hoy son el Bypassgástrico en Y de Roux y la banda gástrica 7,9,10.

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Tabla II. Técnicas quirúrgicas frecuentes para el tratamiento de la obesidad.
A pesar de los buenos resultados de la cirugía bariátrica, existen indicaciones claras para poder ser sometido a estos procedimientos. De acuerdo al consenso de 1991 del National Institutes of Health (NIH)11, las indicaciones más frecuentes son:
a) Fracaso de tratamiento médico bien llevado,
b) Inexistencia de contraindicación quirúrgica,
c) Índice de masa corporal >40 kg/m2,
d) Índice de masa corporal >35 kg/m2, más comorbilidad,
e) Adecuada motivación y comprensión de la información respecto a la cirugía y sus complicaciones.
Las comorbilidades aceptadas son diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, dislipidemia, apnea del sueño, miocardiopatía y problemas físicos inducidos por la obesidad como problemas articulares secundarios. Debido a los buenos resultados del tratamiento quirúrgico, recientemente también se ha llegado a aceptar un índice de masa corporal hasta 32 kg/m2 asociado a una comorbilidad.
De igual forma, dado los buenos resultados de la cirugía bariátrica respecto a la pérdida de peso y a la alta prevalencia de la obesidad, su indicación se ha hecho cada vez más frecuente. De acuerdo con Maggard12 y su revisión sistemática, la incidencia de cirugía bariátrica en Estados Unidos aumentó 800% entre 1998 y 2005. Además, dentro del grupo entre 18 y 45 años, 83% de los procedimientos se realizaron en mujeres. Se calcula que del total de cirugías bariátricas realizadas entre 2003 y 2005 en Estados Unidos, 49% fueron en mujeres entre 18 y 45 años.
En Chile existen datos de diversos grupos que demuestran el aumento de la cirugía bariátrica. Csende13 mostró la realidad en 10 centros del país que realizan cirugía bariátrica, en los cuales la intervención más realizada fue elbypass gástrico, con resultados respecto a mortalidad muy similares a las series norteamericanas. Según Guzmán14 el número de procedimientos realizados en su centro desde 1992 a 2010 fue de 4.943 cirugías, siendo la más frecuente elbypass gástrico y con un claro aumento los últimos años.
Resultados
La cirugía bariátrica tiene un impacto directo sobre la concepción, así como en la patología materna y fetal. Para un mejor análisis se presentaran como maternos, fetales y materno-fetales.
    1. Resultados maternos
1.1 Previo al embarazo
Fertilidad
La infertilidad es una de las complicaciones médicas asociadas a la obesidad y también al síndrome de ovario poliquístico. Se ha visto una clara asociación entre la pérdida de peso y el aumento de la fertilidad, independiente de si el tratamiento es médico o quirúrgico15,16. Se ha publicado una normalización hormonal de ciclos menstruales y disminución de síndrome de ovario poliquístico, luego de la cirugía bariátrica17. De acuerdo con Sheiner y su estudio de casos y controles, luego de una cirugía bariátrica existe una menor necesidad de tratamiento para fertilidad (6,7%), aunque mayor que en la población normal (2,3%, p<0,001)12,18. A su vez, Martin reportó un aumento en tasa de fertilidad entre 15 y 44% después de la cirugía19. Cabe mencionar también, que el aumento de la autoestima y la mejoría en la imagen personal, podrían jugar un rol importante pero indirecto en la fertilidad.
1.2 Durante el embarazo
Diabetes gestacionalEs una de las patologías que se asocian a la obesidad durante el embarazo. Existen diversos trabajos que demuestran una menor incidencia de diabetes gestacional en pacientes operadas en comparación con pacientes no operadas6,10, pero aún existe una mayor incidencia que en la población general12.
Preeclampsia
Se ha identificado una tendencia bastante clara hacia una disminución de la incidencia de preeclampsia y eclampsia luego de la cirugía bariátrica12,20,23. Ducarme24 en su estudio de cohorte, publicó una disminución en la incidencia de preeclampsia de 0% versus 3,1% (p<0,05) cuando comparó mujeres embarazadas sometidas a una cirugía bariátrica con mujeres obesas. Se ha reportado que la incidencia respecto a preeclampsia podría ser comparable con la población general luego de una cirugía bariátrica16,18.
Cesárea
Respecto al parto por cesárea luego de una cirugía bariátrica, no existen resultados concluyentes comparados con la población obesa. A pesar de existir diversas publicaciones, aparentemente no existiría una variación significativa en la tasa de cesáreas en la población sometida a una cirugía bariátrica9,12,21,25.
Hipertensión transitoria del embarazo En líneas generales, pareciera no haber diferencias significativas de incidencia en relación a la hipertensión transitoria del embarazo cuando se comparan mujeres sometidas a cirugía con mujeres obesas no sometidas a ella12,24,26. A pesar de esto, existen actualmente ciertos trabajos que reportan cierta disminución en la incidencia de hipertensión transitoria del embarazo luego de la cirugía bariátrica10,20.
    2. Resultados fetales
Parto prematuroA pesar de que las mujeres obesas suelen tener mayor riesgo de parto prematuro, no se han reportado diferencias significativas respecto a la incidencia del parto prematuro en mujeres que fueron sometidas a cirugía bariátrica al compararlas con embarazadas obesas no operadas9,16,22,24,27.
Peso al nacer y restricción del crecimiento
Se han reportado recién nacidos con menor peso al nacer en mujeres sometidas a cirugía, siendo adecuados para su edad gestacional21,26,28. De acuerdo a Kjær9 en su estudio de cohorte, al comparar un grupo de 339 mujeres embarazadas expuestas previamente a una cirugía bariátrica con 1.277 mujeres embarazadas no expuestas, los pesos fueron 3.312 g y 3.585 g respectivamente (p<0,001). Si bien esta disminución de peso al nacer es estadísticamente significativa, no hay diferencias clínicas importantes que resaltar. A su vez, Ducarme24 reportó un menor riesgo de tener un recién nacido de menos de 2.500 g al comparar mujeres sometidas a una banda gástrica laparoscópica versus mujeres obesas sin cirugía. Lo anterior podría explicarse por una disminución en el riesgo de preeclampsia en las mujeres operadas.
En cuanto a la restricción del crecimiento intrauterino, se ha planteado un aumento post cirugía bariátrica, pero los datos no han sido consistentes18. Se cree que el aumento estaría dado por malnutrición materna luego de ser sometida a procedimientos restrictivos29.
Macrosomía 
Se han visto diversos resultados de acuerdo a la macrosomía en los recién nacidos, pero existe la tendencia a haber una menor incidencia12,21,24,30. De acuerdo a Dixon31 la incidencia de macrosomía es menor al compararla con recién nacidos de madres obesas no operadas y se asemejaría a las tasas de la población no obesa.
Defectos del tubo neural
Existen ciertas publicaciones que reportan defectos del tubo neural en pacientes operadas32-34, estas suelen estar asociadas a una mala adherencia al suplemento vitamínico sugerido, principalmente de ácido fólico. A pesar de esto Sheiner18 en su estudio retrospectivo no encontró diferencias significativas al analizar la asociación entre cirugía bariátrica y defectos del tubo neural en 298 embarazadas post cirugía comparadas con 158.912 embarazadas no operadas. Asimismo Josefsson35, tampoco evidenció un aumento del riesgo de anormalidades congénitas en embarazos posteriores a una cirugía bariátrica en un estudio prospectivo.
    3. Resultados materno fetales
Déficit nutricional
En términos generales, el déficit nutricional se produce debido a tres grandes factores: menor consumo, alteración anatómica y menor absorción. Esto puede condicionar un déficit muy importante durante el embarazo, más todavía sabiendo que los requerimientos de la mayor parte de los nutrientes está fisiológicamente aumentado durante esta etapa36. Esto puede acrecentarse aún más si se consideran factores como náuseas y vómitos del embarazo. Además, es importante tener en cuenta que el déficit nutricional puede acompañar a las pacientes obesas aun antes de haber sido sometidas a una cirugía.
En general se reconoce una mayor tasa de déficit nutricional asociado a los procedimientos malabsortivos, que a los restrictivos. Sin embargo en estos últimos, los vómitos y náuseas pueden estar acrecentados, vinculados a un menor consumo de alimentos.
Se ha reportado déficit de diversos nutrientes, en especial en los procedimientos malabsortivos, siendo los más frecuentes: fierro, vitamina A, vitamina B12, calcio, vitamina D, vitamina K, ácido fólico y proteínas6,37.
Recomendaciones
AnticoncepciónAl existir cambios en relación a la fertilidad luego de la pérdida de peso, es recomendable considerar el uso de anticonceptivos. A pesar de ello, no existen en la actualidad estudios aleatorizados que demuestren la eficacia de los métodos anticonceptivos luego de una cirugía bariátrica12. Es importante considerar que en teoría podría haber una disminución en la absorción de los métodos anticonceptivos orales en los procedimientos malabsortivos, sin embargo no existe información suficiente que avale esta precaución.
De acuerdo con la American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), se recomienda el uso de anticonceptivos hormonales no orales en mujeres que deseen anticoncepción38.
NutricionalesUno de los aspectos relevantes del control prenatal es el diagnóstico, evaluación y manejo de la condición nutricional de la embarazada. Es conocido el hecho de que el peso materno pregestacional y la ganancia ponderal durante el embarazo influyen directamente sobre el peso fetal. Es así como el bajo peso y la obesidad materna, se relacionan respectivamente con recién nacidos pequeños y grandes para la edad gestacional. Existe consenso de que la mujer embarazada requiere un aporte nutricional mayor que la no grávida.
Por el hecho del múltiple déficit nutricional, es recomendable contar siempre con el apoyo de profesionales encargados de este tema, como nutriólogos y nutricionistas. Actualmente no existen guías clínicas dirigidas a mujeres embarazadas sobre el soporte nutricional que debiesen recibir luego de una cirugía bariátrica. A pesar de esto, se recomienda a todo paciente sometido a una cirugía bariátrica una evaluación nutricional previa a la cirugía y un seguimiento estricto. Además, la literatura internacional recomienda un suplemento mínimo de nutrientes, tal como se expone en la Tabla III6,37,39-41.
Es muy importante recalcar que un óptimo desenlace en todo paciente sometido a una cirugía bariátrica, depende en gran medida de su adherencia al manejo nutricional. De esta forma se pueden evitar complicaciones nutricionales directas sobre el paciente y en el caso de la embarazada, complicaciones para ella y su feto.

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Tabla III. Suplemento mínimo recomendado en pacientes no embarazadas.
Lapso previo al embarazoNo existe una evidencia clara que muestre mayor morbilidad a menor período. No obstante Patel26 en su estudio de cohorte, describió una asociación con parto prematuro cuando el embarazo ocurrió a menor tiempo luego de la cirugía. Se recomienda esperar al menos 12 meses después de la cirugía para optimizar la pérdida de peso y para reducir los efectos adversos por deficiencias nutricionales39.
Conclusión
Debido a la gran cantidad de procedimientos quirúrgicos que se realizan anualmente y el impacto en diversos campos de la vida de las mujeres que planean embarazarse, es necesario tener en consideración lo descrito en esta revisión. Por lo tanto, creemos que cada vez se hace más necesario conocer cabalmente todas las repercusiones asociadas al embarazo luego de una cirugía bariátrica.
La mantención de un continuo y balanceado aporte de nutrientes de la madre hacia el feto es crítico en el mantenimiento de un embrión sano y viable. De igual forma, es indispensable para asegurar un adecuado crecimiento y desarrollo fetal. Un déficit en la ingesta de nutrientes por la madre no sólo tiene un efecto negativo en el proceso reproductivo en sí mismo, sino que también contribuye al desarrollo de enfermedades a largo plazo en su descendencia42.
Durante el embarazo resulta indiscutible la necesidad de mantener un suplemento vitamínico asociado a una constante vigilancia nutricional previniendo eventuales carencias. También se debe realizar a toda paciente sometida a una cirugía bariátrica un estricto control en relación a la ganancia de peso.
Además es importante incluir al ginecobstetra y a la matrona en el equipo multidisciplinario luego de una cirugía bariátrica en mujeres en edad fértil. Así se podrá aconsejar de manera precoz sobre los métodos anticonceptivos, conocer la técnica usada para poder suplementar o derivar en caso de desnutrición y mantener un embarazo controlado desde un inicio, favoreciendo un desenlace lo más óptimo posible.

Notas

Conflictos de intereses
Los autores han completado el formulario de declaración de conflictos de intereses del ICMJE traducido al castellano por Medwave, y declaran no haber recibido financiamiento para la realización del artículo; no tener relaciones financieras con organizaciones que podrían tener intereses en el artículo publicado, en los últimos tres años; y no tener otras relaciones o actividades que podrían influir sobre el artículo publicado. Los formularios pueden ser solicitados contactando al autor responsable o la revista.

Estadística para aterrorizados: interpretando intervalos de confianza y valores p

http://www.medwave.cl/link.cgi/Medwave/Series/MBEyEpi/5892

Estadística para aterrorizados: interpretando intervalos de confianza y valores p 


Introducción


Según el diccionario de la Real Academia Española, el término “significativo” denota simplemente la presencia de algo “que tiene importancia por representar o significar algo”. Sin embargo, en estadística, la significancia representa un concepto distinto: es una afirmación específica respecto a qué tan probable es que algo se deba al azar1,2. El confundir ambos conceptos es sencillo y frecuentemente visto en artículos de investigación biomédica3. En este artículo, expondremos brevemente las principales herramientas utilizadas para hacer inferencia estadística, las estimaciones de valores p (p-values) e intervalos de confianza.
El valor p


Tradicionalmente los valores p (de probabilidad) han sido utilizados para evaluar si los resultados son explicables por el azar. Para realizar esta estimación, conceptualmente se realiza una prueba de hipótesis, en la que se decide aceptar una de dos hipótesis mutuamente excluyentes. Conocemos comohipótesis nula (H0) a aquella que representa lo tradicionalmente aceptado hasta el momento en que se realiza la prueba de hipótesis, habitualmente que no existe asociación entre las variables o que ésta es explicable por el azar. Lahipótesis alterna (H1) en cambio, es aquella que plantea que ambas variables están asociadas.


La definición de valor p es la probabilidad de observar un estadístico tan extremo como el de la muestra, asumiendo que la hipótesis nula es cierta4. Es decir, coloquialmente, cuál es la probabilidad de observar lo que se dio en el estudio asumiendo que ambas variables no están asociadas. Por consenso, hemos fijado un valor umbral de probabilidad del 5% que es conocido comonivel de significación o α para decidir cuál hipótesis es la cierta. Si la probabilidad es baja (<5%) significaría que lo observado es muy infrecuente, por lo que se opta por rechazar la hipótesis nula y asumir que las variables están asociadas. Esto es lo que se conoce como algo estadísticamente significativo, que nada tiene que ver con que los hallazgos sean clínicamente relevantes.


Por ejemplo, si un ensayo detectara que un tratamiento disminuye la incidencia de una complicación en un 2% con un valor p de 0,01, quiere decir que, por azar, esta disminución en complicación ocurre en un 1% de los casos. Dado que es muy infrecuente, damos el cariz de significativo a lo evaluado y asumimos que la intervención estuvo asociada a la diferencia. No obstante, el que una reducción del 2% sea clínicamente relevante, dependerá, entre otras cosas, de lo que estemos midiendo. Reducir la mortalidad en 2% será probablemente interesante en cualquier escenario, pero una disminución en la incidencia una reacción adversa menor, como cefalea, puede no justificar grandes costos o reacciones adversas derivadas del nuevo tratamiento.


Otra consideración que debe tenerse con los valores p está en el método que se emplea para interpretarlos. El valor corte de 5% implica que en 5 de cada 100 casos se podría interpretar que hay asociación entre dos variables siendo que en realidad no existe tal fenómeno, puesto que sigue estando dentro de las posibilidades del azar. Como es casi imposible trabajar con una población completa, nunca se sabrá si la hipótesis nula es cierta con certeza absoluta. Por este motivo siempre es necesario cotejar los resultados encontrados con otras experiencias científicas para obtener una imagen global lo más fidedigna posible respecto a los efectos de una exposición (que bien puede ser una intervención) en un paciente.
Intervalos de confianza


Sin importar que tan bien diseñado esté un estudio, el hecho de realizar un muestreo hace susceptible al ensayo a ciertos grados de imprecisión y azar1. Lo que somos capaces de apreciar en una muestra o al comparar dos grupos puede no necesariamente representar al universo o población de donde la muestra proviene5,6.


Los intervalos de confianza ofrecen una manera de estimar, con alta probabilidad, un rango de valores en el que se encuentra el valor poblacional (oparámetro) de una determinada variable7,8. Esta probabilidad ha sido fijada por consenso en un 95% en base a supuestos de normalidad, pero rangos entre el 90% y 99% son comúnmente utilizados en la literatura científica. En términos simples, un intervalo de confianza del 95% indica que el valor poblacional se encuentra en un determinado rango de valores con un 95% de certeza. Como regla general, mientras mayor es el tamaño de la muestra, menor es la variabilidad para hacer la estimación del intervalo, lo que lleva a estimadores más precisos9. Por el contrario, mientras más certeza se desee respecto a la extrapolación poblacional (por ejemplo, 99%), más amplio será el intervalo.


Estas herramientas también permiten hacer inferencia estadística al excluir un valor crítico que indique la falta de asociación del intervalo. Una interpretación coloquial de esto último es decir que los hallazgos son estadísticamente significativos porque el intervalo “no pasa por el 1”. Efectivamente, de tratarse de un indicador cuya fórmula es un cuociente, como el riesgo relativo (RR) o elOdds Ratio (OR), un valor 1 indica que la frecuencia de un determinado evento fue igualmente presentado tanto en el grupo expuesto como en el que no, por lo que sería el “valor crítico” que debe excluirse para denotar significancia estadística9-11. Cuando lo expresado es una resta en el riesgo entre dos grupos (como con la reducción del riesgo absoluto), un valor de 0 pasa a ser el límite para denotar hallazgos significativos, puesto que representaría el punto en que el evento es igualmente probable en ambos grupos.


Supongamos que existe un estudio que detectó que la fibrilación auricular en el postoperatorio se asociaba a mayor mortalidad entre pacientes operados con un RR de 3 (IC 95%: 2-4). Esto significa que en la muestra, la presencia de la arritmia triplicó la probabilidad de morir en relación a quienes no la tuvieron. Si bien no podemos trabajar con la población, la estimación del intervalo indica que podemos estar 95% seguros que el valor poblacional del riesgo relativo estará entre 2 y 4. Como el valor 1 está excluido del rango del intervalo, podemos decir que los hallazgos son estadísticamente significativos.
¿Intervalo de confianza o valor p?


Hacer pruebas de hipótesis (valores p) o estimar (intervalos de confianza) son técnicas validadas que contribuyen a la precisión de los efectos clínicos de cualquier investigación original12,13. Ambas están estrechamente relacionadas, siendo raro que un intervalo de confianza entregue un resultado significativo y un valor p no. No obstante, la información ofrecida por un intervalo de confianza es más detallada que la contenida en valores p, permitiendo al clínico además estimar si el rango de una diferencia entre tratamientos es lo suficientemente grande como para justificar su uso en una patología relevante7,12,13.
Notas


Declaración de conflictos de interesesLos autores han completado el formulario de declaración de conflictos de intereses del ICMJE traducido al castellano por Medwave, y declaran no haber recibido financiamiento para la realización del artículo; no tener relaciones financieras con organizaciones que podrían tener intereses en el artículo publicado, en los últimos tres años; y no tener otras relaciones o actividades que podrían influir sobre el artículo publicado. Los formularios pueden ser solicitados contactando a la autora responsable.

lunes, 17 de febrero de 2014

Abordaje unilateral utilizando un catéter epidural para bloqueo del plexo hipogástrico

Abordaje unilateral utilizando un catéter epidural para bloqueo del plexo hipogástrico
Unilateral, single needle approach using an epidural catheter for bilateral superior hypogastric plexus block.
Baik JS, Choi EJ, Lee PB, Nahm FS.
Korean J Pain. 2012 Jan;25(1):43-6. doi: 10.3344/kjp.2012.25.1.43. Epub 2012 Jan 2.
Abstract
The superior hypogastric plexus block (SHPB) is used for treating pelvic pain, especially in patients with gynecological malignancies. Various approaches to this procedure have been reported due to the anatomic obstacles of a high iliac crest or large transverse process of the 5(th) lumbar vertebra. Here, we report a new technique of superior hypogastric plexus block using a unilateral single-needle approach to block the bilateral superiorhypogastric plexus with a Tuohy needle and epidural catheter. We have confidence that this new technique can be another option in performing the SHPB when the conventional bilateral approach is difficult to perform.
KEYWORDS: catheter, hypogastric plexus, nerve block, pain
Walter 


 


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domingo, 16 de febrero de 2014

Desgaste y lesiones de cartílago de rodilla...lo que debes saber

Desgaste y lesiones de cartílago de rodilla...lo que debes saber


Este vídeo lo diseñé para la población general. Es un vídeo largo (21:20), por lo que te pido, te tomes el tiempo.

El tema es el "Desgaste y las Lesiones de Cartílago de la Rodilla". Mi intención es informar a quien sufre de este problema sobre las causas del desgaste de cartílago con enfoque especial en la rodilla, además de revisar toda la gama de opciones de tratamiento que te ayuden a tomar la mejor decisión.

http://youtu.be/ocu1wp3_MFA

sábado, 15 de febrero de 2014

La osteoporosis, una pandemia en auge que no afectaba a nuestros antepasados

http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=58289&origen=notiweb&dia_suplemento=lunes


La osteoporosis, una pandemia en auge que no afectaba a nuestros antepasados

Así lo confirma el estudio Calcificación esquelética de huesos históricos, coordinado por el doctor Ángel Ferrández, presidente de la Fundación Centro Andrea Prader, ubicada en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

Motivado por el aumento de la osteoporosis en la población, Ferrández decidió analizar más de un centenar de huesos históricos, encontrados en los monasterios de San Juan de la Peña y San Pedro el viejo, en la cueva de Gabasa -de hace 45.000 años- o en la de Chaves -de hace 6. 200 años-, en la provincia de Huesca. Se trata de huesos, en su mayoría en perfecto estado, que corresponden a personas anónimas que vivieron en distintas etapas, desde la época neandertal hasta el año 1.500 después de Cristo, y a personajes históricos como los Reyes de Aragón, en el siglo XI. Todos ellos - incluidos los huesos de Sancho I de Aragón y su mujer Felicia de Roucy o los de su sucesor al trono, Pedro I de Aragón, entre otros miembros de la familia- presentan una calcificación esquelética superior a la media e incluso a los niveles más altos de la población actual, ha explicado Ferrández.

"Todos tenían unos huesos fantásticos. Ni uno sólo con osteoporosis, ni con mala calcificación esquelética que acaba provocando la enfermedad. Sólo había un niño de los estudiados, hijo de Pedro I, que tenía una enfermedad crónica y murió a los 14 o 16 años, pero aún éste entraba dentro de lo normal", ha comentado.

También los huesos encontrados en la cueva de Chaves, del neolítico, o los que corresponden a cazadores de localidades, como Luesia, Tauste o Botorrita, presentan una calcificación 'estupenda', incluidos los de las mujeres, un colectivo al que, hoy en día, la osteoporosis afecta en un 40%. ¿A qué se debe este buen estado de la masa ósea de nuestros antepasados cuando el ADN es el mismo?, se preguntó Ferrández a lo largo del estudio, para concluir, finalmente, que los hábitos de vida saludable eran los factores determinantes de esa buena calcificación, entonces y ahora.

En concreto, la falta de ejercicio físico conlleva ya desde los primeros años de vida un déficit en la calcificación de los huesos que puede acabar provocando, en la edad adulta, la aparición de osteoporosis, una enfermedad que afecta a los huesos y puede aparecer, a partir de los 40 o 50 años. No basta sólo con tener uno alto nivel de calcio en el organismo, sino que debe ser captado por la estructura ósea, para lo que es necesario que el músculo se contraiga y se mueva, lo que se consigue a través del ejercicio físico, ya que tanto el hueso como el músculo actúan como 'un tándem', como una 'unidad funcional'.

"Nuestros antepasados se movían mucho más, no eran sedentarios, tenían que moverse para todo. De hecho, Sancho I murió a los 61 años, batallando en el cerco de Huesca", ha manifestado. No sólo eso, también tenían un nivel adecuado de vitamina D en el organismo, debido a la exposición solar, y una alimentación, en la que no faltaban los frutos secos -ricos en calcio-, como demuestran las estrías de los dientes hallados en excavaciones arqueológicas, provocadas por la ingesta de nueces y almendras.

"Aquí tenemos paradójicamente mucho sol y cada vez hay más osteoporosis, ¿a qué es debido? A que nos protegemos demasiado del sol con cremas. Si hay que ponerlas en determinadas horas del día, debemos ingerir gotas de vitamina D, para cubrir esa falta de sol", ha recomendado. Con el objetivo de evitar que esta pandemia vaya en aumento, Ferrández ha insistido en la necesidad de inculcar hábitos de vida saludable -al menos media hora de ejercicio al día, vitamina D y calcio- , no sólo desde las edades más tempranas, sino desde los primeros días de vida del feto, dentro del vientre de la madre.

Autor: Marta Salguero

Más sobre obesidad/More on obesity

Implicaciones anestésicas de la obesidad en el paciente quirúrgico
Anesthetic implications of obesity in the surgical patient.
Dority J, Hassan ZU, Chau D.
Department of Anesthesiology, University of Kentucky Medical Center, Lexington, Kentucky.
Clin Colon Rectal Surg. 2011 Dec;24(4):222-8. doi: 10.1055/s-0031-1295685.
Abstract
The obese patient presents many challenges to both anesthesiologist and surgeon. A good understanding of the pathophysiologic effects of obesityand its anesthetic implications in the surgical setting is critical. The anesthesiologist must recognize increased risks and comorbidities inherent to the obese patient and manage accordingly, optimizing multisystem function in the perioperative period that leads to successful outcomes. Addressed from an organ systems approach, the purpose of this review is to provide surgical specialists with an overview of the anesthetic considerations ofobesity. Minimally invasive surgery for the obese patient affords improved analgesia, postoperative pulmonary function, and shorter recovery times at the expense of a more challenging intraoperative anesthetic course. The physiologic effects of laparoscopy are discussed in detail. Although laparoscopy's physiologic effects on various organ systems are well recognized, techniques provide means for compensation and reversing such effects, thereby preserving good patient outcomes. 

Fisiología pulmonar y obesidad: implicaciones anestésicas en procedimientos torácicos      
Lung physiology and obesity: anesthetic implications for thoracic procedures.
Pedoto A.
Department of Anesthesiology and Critical Care Medicine, Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, 1275 York Avenue, Rm M301, New York, NY 10065, USA.
Anesthesiol Res Pract. 2012;2012:154208. doi: 10.1155/2012/154208. Epub 2012 Feb 26.
Abstract
Obesity is a worldwide health problem affecting 34% of the American population. As a result, more patients requiring anesthesia for thoracic surgery will be overweight or obese. Changes in static and dynamic respiratory mechanics, upper airway anatomy, as well as multiple preoperative comorbidities and altered drug metabolism, characterize obese patients and affect the anesthetic plan at multiple levels. During the preoperative evaluation, patients should be assessed to identify who is at risk for difficult ventilation and intubation, and postoperative complications. The analgesiaplan should be executed starting in the preoperative area, to increase the success of extubation at the end of the case and prevent reintubation. Intraoperative ventilatory settings should be customized to the changes in respiratory mechanics for the specific patient and procedure, to minimize the risk of lung damage. Several non invasive ventilatory modalities are available to increase the success rate of extubation at the end of the case and to prevent reintubation. The goal of this review is to evaluate the physiological and anatomical changes associated with obesity and how they affect the multiple components of the anesthetic management for thoracic procedures.

Obesidad/Obesity

Revisión preoperatoria del paciente obeso, 2013
Weigth Loss Surgery Center
University of Minnessota Medical Center
Preoperative work book
http://www.tc.umn.edu/~lesli002/UMMC-Fairview%20PDF's/Patient%20Workbook.pdf



Analgesia postoperatoria en cirugía bariátrica
J. C. Garzón Sánchez
Hospital Universitario de Salamanca

http://www.revista.sedolor.es/pdf/2002_11_59.pdf

Anestesia regional en el paciente con obesidad mórbida

Dra. Perla Corina Martínez-Martínez
Revista Mexicana de Anestesiología
http://www.medigraphic.com/pdfs/rma/cma-2006/cmas061ax.pdf


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Las complicaciones de la anestesia espinal en los pacientes obesos

Las complicaciones de la anestesia espinal en los pacientes obesos.  
Procedural complications of spinal anaesthesia in the obese patient.
Wenk M, Weiss C, Möllmann M, Pöpping DM.
Department of Anesthesiology, Intensive Care and Pain Medicine, University Hospital Muenster, Albert-Schweitzer Campus 1, A1, 48149 Muenster, Germany.
Anesthesiol Res Pract. 2012;2012:165267. doi: 10.1155/2012/165267. Epub 2012 Jul 30.
Abstract
Background. Complications of spinal anaesthesia (SpA) range between 1 and 17%. Habitus and operator experience may play a pivotal role, but only sparse data is available to substantiate this claim. Methods. 161 patients were prospectively enrolled. Data such as spread of block, duration of puncture, number of trials, any complication, operator experience, haemodynamic parameters, was recorded and anatomical patient habitus assessed. Results. Data from 154 patients were analyzed. Success rate of SpA in the group of young trainees was 72% versus 100% in the group of consultants. Trainees succeeded in patients with a normal habitus in 83.3% of cases versus 41.3% when patients had a difficult anatomy (P = 0.02). SpA in obese patients (BMI ≥ 32) was associated with a significantly longer duration of puncture, an increased failure ratio when performed by trainees (almost 50%), and an increased number of bloody punctures. Discussion. Habitus plays a pivotal role for SpA efficiency. In patients with obscured landmarks, failure ratio in unexperienced operators is high. Hence, patient prescreening as well as adequate choice of operators may be beneficial for the success rate of SpA and contribute to less complications and better patient and trainee satisfaction. 


Atentamente
Dr. Benito Cortes-Blanco
Anestesiología y Medicina del Dolor
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URUGUAY: Aumento de disparos en las piernas señala alza en los ajustes de cuentas


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URUGUAY: Aumento de disparos en las piernas señala alza en los ajustes de cuentas

Publicado por EntornoInteligente.com  el Domingo, 01 de Diciembre del 2013
URUGUAY: Aumento de disparos en las piernas señala alza en los ajustes de cuentas
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El Observador / Fue en un tiroteo en el Cerro", explicó el joven al médico que le pedía que moviera la punta de los dedos del pie derecho. Desde allí y hasta el muslo tenía colocado un yeso. "Fue una siete milímetros. Me quedó un pedazo (de bala) y al rato se me rompió el hueso", precisó. Su caso no es diferente a lo que se encuentra por las habitaciones del Instituto Nacional de Ortopedia y Traumatología (INOT). Ese hombre, de poco más de 20 años, había sufrido una fractura múltiple en uno de sus miembros inferiores en un hecho sobre el que habló con conocimiento balístico mejor que el del traumatólogo tratante. Óscar de los Santos, el médico, reconoció: "La balística pertenece a la especialidad del médico de guerra y ahora estamos nosotros con esto". Entre abril de 2010 y marzo de 2012, el INOT atendió a 103 pacientes con heridas por armas de fuego: cuatro por mes. Casi todos fueron hombres (97%) y jóvenes. El equipo no tiene datos epidemiológicos previos al año 2010, pero Rogelio Rey, profesor adjunto de la Clínica de Traumatología y Ortopedia de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, señaló que han aumentado las consultas y que la mayoría responde a "ajustes de cuentas". Y, a diferencia de años anteriores, ahora ven heridas provocadas "por armas más potentes". Los asesinatos por conflictos entre criminales o ajustes de cuentas figuraron en el primer lugar de la causa de homicidios durante el primer semestre de 2013 con el 32% del total, según los datos del Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior. En ese período se cometieron 136 asesinatos. No obstante, no hay registro de las heridas por armas de fuego no fatales. La estimación de los médicos es que ocurren tres o cuatro casos –siendo uno a nivel cerebral o de la médula espinal– por cada muerte. Muchos de los pacientes admitidos en el INOT, estaban o fueron inmediatamente recluidos. Entre el resto se destacaron los delincuentes que, según el testimonio que brindan para la historia clínica, se vieron involucrados en tiroteos o que recibieron una bala perdida. "Dicen que sintieron algo que les quemó la pierna, o que iban al almacén. Eso es típico", comentó Rey. Es mínima la atención a víctimas de rapiñas, por ejemplo.     Respecto a las edades se registraron dos picos: a los 17 años (seis casos) y a los 25 años (siete casos). La media fue de 27 años. Los más jóvenes tenían 15 años (dos casos) –de menos edad no son derivados al INOT– y el mayor tenía 55 años. De los 103 pacientes con heridas por armas de fuego, 88  sufrieron fracturas. De estos, 13 tuvieron múltiples fracturas por múltiples balas. En total se atendieron 32 fracturas a nivel de pierna (parte inferior), 30 de fémur y 11 de pie. De esta forma, la fractura de fémur representó el 27% de las lesiones tratadas durante el período, un punto porcentual menos que las fracturas de pierna. Años atrás era mucho mayor la diferencia. Ahora, juntas, representan más de la mitad de las heridas. "Subieron el arma", expresó Rey. Si se suman los casos de fracturas de pie, cuello de pie, pelvis, muslo, rodilla y rótula, el 82% de las lesiones ocurrieron en los miembros inferiores.      En el ámbito civil, las heridas por armas de fuego son de tres tipos: por pistola o escopeta de baja velocidad, por escopeta de alta velocidad y por disparo a corta distancia. Las lesiones en el primer caso suelen ser mínimas. Los orificios de entrada y salida generados, por ejemplo, por calibre .22 milímetros, son pequeños. El desafío es tratar las otras. Óscar de los Santos, autor de la investigación Epidemiología de las consultas por armas de fuego en el INOT, explicó a El Observador que "la destrucción es mayor" cuando impacta una bala de calibre .38 contra una parte blanda. "La energía es mayor y rompe el hueso en muchos fragmentos", apuntó. De los Santos fue contundente: "Antes las heridas por armas de fuego se veían en las guerras, pero ahora el problema es que se ven mucho más en la población civil y los traumatólogos nos tenemos que enfrentar a cosas que no eran frecuentes". Además de la fractura, la lesión de los tejidos blandos y el hueso es masiva y la necrosis tisular (muerte del tejido) es extensa. Su tratamiento es propio de un cirujano de guerra.    Un hecho que cambió la rutina del equipo de Traumatología es que antes se veían lesiones por perdigonada por accidentes de cacería y ahora por disparos deliberados a corta distancia. La proximidad al cuerpo agrava la herida. Pero la situación extrema es que encuentran balas con la punta recortada –con una cruz grabada– que se abren al chocar contra la carne y generan un daño mayor. "Son balas que no están permitidas en la guerra y que usa la población civil. Esas complicaciones las estamos viendo cada vez más", dijo. Otro dato que reveló el estudio es que el 38% de los pacientes era adicto a la pasta base, 33% a la marihuana, 22% era alcohólico y el 10% presentaba adicción a la cocaína. El impacto económico de las heridas por armas de fuego es elevado. Es la primera causa más costosa de muerte, la tercera causa más costosa de lesiones en general y la cuarta causa de hospitalización más cara. La mediana de internación de los pacientes del INOT fue de cinco días. Uno requirió 116 días de internación debido a una infección. De los 103 casos, siete requirieron entre 16 y 37 días de internación. Además, las heridas por armas de fuego son la novena causa de muerte en general y la cuarta causa de años de vida potencialmente perdidos antes de los 65 años. Un estudio del Carolinas Medical Center determinó que en Estados Unidos el costo promedio del tratamiento es de US$ 13.108 por paciente. Si esto se extrapola a Uruguay (aunque no se han hecho estos cálculos), los 103 pacientes que participaron del estudio del INOT significaron un gasto US$ 1,35 millones. Si se multiplicara por tres la citada cantidad de muertos en ajustes de cuentas, el gasto de atención por heridas de armas de fuego no fatales ascendería a US$ 5,3 millones en solo seis meses. Sin embargo, estos gastos directos son pequeños comparados con los años de vida laborales potencialmente perdidos por incapacidad a largo plazo, dolor crónico y pérdida de productividad. En Estados Unidos, por ejemplo, las heridas por armas de fuego afectan a más de 100 mil civiles cada año. Se estima que el costo de la atención en urgencia es de US$ 4 mil millones. "Estas lesiones generan importantes costos económicos y sanitarios para el Estado. Lo pagamos todos. Esto se tiene que tener presente en el primer contacto con el paciente", dijo De los Santos. Uno de cada 10 pacientes presentó una complicación neurológica –daño en los nervios– o vascular. La combinación de lesiones óseas asociadas a lesiones vasculares aumenta considerablemente la morbilidad y el riesgo de amputación. Los médicos decidieron practicar tratamientos definitivos en las lesiones por calibre .22. Antes atendían la fractura expuesta como si la causa hubiese sido un accidente. Eso requiere que el paciente vuelva por varias valoraciones traumatológicas. "Pero el paciente desaparece", comentó. Se va con los clavos (fijadores) exteriores colocados en la pierna y, salvo excepciones, no regresa. Casi la mitad de los pacientes del período no se controló en policlínica. Y fue imposible contactarlos. Según relató Rey, "andan escapados; dan nombres errados". Seis volvieron por dolor crónico o por infecciones y algunos lo hicieron sin los clavos pues los "habían vendido por ahí". Ahora, de entrada, les colocan clavos internos.

Aditivos de anestésicos locales/Additives to local anesthetics

Efectos facilitadores de la dexmedetomidina perineural en el bloqueo neuroaxial y periférico: una revisión sistemática y meta-análisis. 
Facilitatory effects of perineural dexmedetomidine on neuraxial and peripheral nerve block: a systematic review and meta-analysis.
Abdallah FW, Brull R.
Department of Anesthesia and Pain Management, St Michael's Hospital, and Women's College Hospital, University of Toronto, Toronto, Canada.
Br J Anaesth. 2013 Jun;110(6):915-25. doi: 10.1093/bja/aet066. Epub 2013 Apr 15.
Abstract
Nerve blocks improve postoperative analgesia, but their benefits may be short-lived. This quantitative review examines whether perineuraldexmedetomidine as a local anaesthetic (LA) adjuvant for neuraxial and peripheral nerve blocks can prolong the duration of analgesia compared with LA alone. All randomized controlled trials (RCTs) comparing the effect of dexmedetomidine as an LA adjuvant to LA alone on neuraxial and peripheralnerve blocks were reviewed. Sensory block duration, motor block duration, block onset times, analgesic consumption, time to first analgesic request, and side-effects were analysed. RESULTS: were combined using random-effects modelling. A total of 516 patients were analysed from nine RCTs. Five trials investigateddexmedetomidine as part of spinal anaesthesia and four as part of a brachial plexus (BP) block. Sensory block duration was prolonged by 150 min [95% confidence interval (CI): 96, 205, P<0.00001] with intrathecal dexmedetomidine. Perineural dexmedetomidine used in BP block may prolong the mean duration of sensory block by 284 min (95% CI: 1, 566, P=0.05), but this difference did not reach statistical significance. Motor block duration and time to first analgesic request were prolonged for both intrathecal and BP block. Dexmedetomidine produced reversible bradycardia in 7% of BP block patients, but no effect on the incidence of hypotension. No patients experienced respiratory depression. Dexmedetomidine is a potential LA adjuvant that can exhibit a facilitatory effect when administered intrathecally as part of spinal anaesthesia or peripherally as part of a BP block. However, there are presently insufficient safety data to support perineural dexmedetomidine use in the clinical setting.
KEYWORDS: acute pain; regional techniques, anaesthetic techniques; regional; brachial plexus, analgesic techniques; subarachnoid, analgesics; postoperative, sympathetic nervous system; dexmedetomidine
 

Aditivos de los anestésicos locales para bloqueos nerviosos periféricos 
Additives to local anesthetics for peripheral nerve blockade.
Brummett CM, Williams BA.
University of Michigan Health System, Ann Arbor, Michigan, USA.
Int Anesthesiol Clin. 2011 Fall;49(4):104-16. doi: 10.1097/AIA.0b013e31820e4a49.
Abstract
Many additives to local anesthetics to prolong the duration of analgesia for peripheral nerve blocks have been studied. In this review, the authors focus on the more commonly described additives, including epinephrine, clonidine, dexmedetomidine, buprenorphine, dexamethasone, tramadol, sodium bicarbonate, and midazolam. While the primary focus of this review is the effect of the additive on the duration of analgesia, neurotoxicity and other safety concerns are also discussed.


Sindrome Nefrótico en pediatría

Estimado Pediatra te invito al Seminario de Pediatría, Cirugía Pediátrica y Lactancia Materna. El día 19 de Febrero 2014 las 21hrs (Centro, México DF, Guadalajara y Lima Perú) a la Conferencia: “Sindrome Nefrótico en pediatría” por “Dr. Miguel Hinojosa Lezama” Nefrólogo Pediatra de Monterrey NL.. La sesión inicia puntualmente las 21 hrs.
Para entrar a la Sala de Conferencia:
1.- hacer click en la siguiente liga, o cópiala y escríbela en tu buscadorhttp://connectpro60196372.adobeconnect.com/sind_nefrotico/
2.- “Entra como Invitado” Escribes tu nombre y apellido en el espacio en blanco
3.- Hacer click en el espacio que dice “Entrar en la Sala”
5.- A disfrutar la conferencia 6.- Recomendamos que dejes tu Nombre Completo, Correo electrónico y que participes.

Henrys



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Dr. Enrique Mendoza López
Webmaster: CONAPEME
Coordinador Nacional: Seminario Ciberpeds-Conapeme
Av La Clinica 2520-310 col Sertoma
Monterrey N.L. CP 64718
Tel (81) 83482940, (81) 83485701
Cel 0448183094806
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Síndrome antifosfolípido: Una revisión

Síndrome antifosfolípido: Una revisión


Antiphospholipid syndrome: A review.
Dhir V, Pinto B.
J Mahatma Gandhi Inst Med Sci [serial online] 2014 [cited 2014 Feb 1];19:19-27.
Abastract
Antiphospholipid syndrome is being increasingly recognized as a disease with a myriad of clinical manifestations ranging from recurrent thrombosis and pregnancy morbidity to valvular lesions, transverse myelitis, thrombocytopenia and hemolytic anemia. It may be primary or secondary, i.e., associated with other autoimmune diseases. The latest classification criteria (Sydney 2006) recognize just three tests to define this syndrome-lupus anticoagulant, anticardiolipin antobodies and anti β2 glycoprotein 1 antibodies. Treatment of thrombotic events involves lifelong anticoagulation with vitamin K antagonists like warfarin. Antiphospholipid antibody syndrome (APS) with only pregnancy morbidity is treated with thromboprophylaxis using heparin during pregnancy and postpartum for 6 weeks. Catastrophic APS occurs in approximately 1% of APS, and is characterized by microvascular thrombosis (thrombotic storm) and organ dysfunction. In this review we discuss the pathogenesis, diagnosis, treatment and prognosis of the APS.
Keywords: Antiphospholipid syndrome, autoimmune disease, treatment
http://www.jmgims.co.in/text.asp?2014/19/1/19/126231


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Ventilación mecánica en quemados/Mechanical ventilation in burns

Diferencias en el pronóstico entre trauma severo y pacientes con patologías médica que requieren ventilación mecánica 
Differences in the prognosis among severe trauma and medical patients requiring mechanical ventilation.
Santana-Cabrera L, Sánchez-Palacios M, Rodríguez AU.
Int J Burns Trauma. 2013 Nov 1;3(4):220-4.
Abstract
Objetive. To find the differences between the prognosis of the patients with severe traumatism injury and those who were admitted with medical pathology who also required mechanical ventilation in our ICU. Patients and Method. Retrospective descriptive study in a polyvalent ICU of a third level hospital for a period of 8 years. Epidemiological variables such as age, sex, average stay, mortality, APACHE II at admission and days of mechanical ventilation, were analyzed in patients with severe traumatism injury and patients with medical pathology that were admitted in ICU and received mechanical ventilation during this period. Results. During the study period were admitted 208 patients with severe traumatism injury and 732 medical patients, all of them required mechanical ventilation. Patients with severe traumatism injury are more younger (41.8 vs 55.3 years, p = 0.001) and entered ICU in a state of minor severity, according to the prognostic index APACHE II (14.8 vs 17.4, p < 0.001), despite which they required more days of mechanical ventilation (9.8 vs 7.8 days, p = 0.017) and had a higher average stay (11.4 vs 9.4 days, p = 0.027), although the mortality was significantly lower (38.2% vs 28.2%, p = 0.005). Multivariate analysis showed as independent variables associated with mortality, the APACHE II (p < 0.0001), the average stay in ICU (p < 0.0001), days of mechanical ventilation (p < 0.0001) and type patient (p = 0.016). Conclusions. Patients withsevere traumatic injury that require mechanical ventilation despite to be admitted in ICU in a state of greater severity, having an increased ICU stay and more days of mechanical ventilation, have a better prognosis than medical patients that required also mechanical ventilation at ICU stay, likely to be younger.
KEYWORDS: Respiration, artificial, multiple trauma, outcome assessment, patients 

Estrategias de ventilación en terapia intensiva para quemados: Estudio retrospectivo observacional 
Ventilation strategies in burn intensive care: A retrospective observational study. 
Palazzo S, James-Veldsman E, Wall C, Hayes M, Vizcaychipi M. 
Burn Trauma [serial online] 2014 [cited 2014 Jan 30];2:29-35.
Consensus regarding optimal burns intensive care (BICU) patient management is lacking. This study aimed to assess whether ventilation strategies, cardiovascular support and sedation in BICU patients have changed over time, and whether this affects outcome. A retrospective observational study comparing two 12-patient BICU cohorts (2005/06 and 2010/11) was undertaken. Demographic and admission characteristics, ventilation parameters, sedation, fluid resuscitation, cardiovascular support and outcome (length of stay, mortality) data were collected from patient notes. Data was analysed using T-tests, Fisher's exact and Mann-Whitney U tests. In our study cohort groups were equivalent in demographic and admission parameters. There were equal ventilator-free days in the two cohorts 10 ± 12.7 vs. 13.3 ± 12.2 ventilator free days; P = 0.447). The 2005/06 cohort were mechanically ventilated more often than in 2010/11 cohort (568 ventilator days/1000 patient BICU days vs. 206 ventilator days/1000 patient BICU days; P = 0.001). The 2005/06 cohort were ventilated less commonly in tracheostomy group/endotracheal tube spontaneous (17.8% vs. 26%; P = 0.001) and volume-controlled modes (34.4% vs. 40.8%; P = 0.001). Patients in 2010/11 cohort were more heavily sedated (P = 0.001) with more long-acting sedative drug use (P = 0.001) than the 2005/06 cohort, fluid administration was equivalent. Patient outcome did not vary. Inhalational injury patients were ventilated in volume-controlled (44.5% vs. 28.1%; P = 0.001) and pressure-controlled modes (18.2% vs. 9.5%; P = 0.001) more frequently than those without. Outcome did not vary. This study showed there has been shift away from mechanical ventilation, with increased use of tracheostomy/tracheal tube airway spontaneous ventilation. Inhalation injury patients require more ventilatory support though patient outcomes do not differ. Prospective trials are required to establish which strategies confer benefit.
Keywords: Burns, intensive care, ventilation, inhalation injury


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Uso correcto de las muletas


viernes, 14 de febrero de 2014

Burnout en médicos hospitalarios: ¿los de consulta externa registran mayores índices?

PROFESIONALES DE LA SALUD
Burnout en médicos hospitalarios: ¿los de consulta externa registran mayores índices?
Una reciente revisión y meta-análisis compara la incidencia de agotamiento entre los galenos hospitalarios.

A pesar de las preocupaciones de larga data acerca del burnout en la medicina hospitalaria, poca literatura científica se ha publicado sobre las diferencias de este síndrome entre los médicos de hospital. Pero ahora una revisión y meta-análisis, titulada "Burnout in Inpatient-Based Versus Outpatient-Based Physicians: A Systematic Review and Meta-analysis" y difundida en la última edición de Journal of Hospital Medicine, determinó cuáles son los médicos hospitalarios que experimentan más agotamiento: si los de pacientes hospitalizados o los de consulta externa.

Los cuatro investigadores de Medicina Interna Hospitalaria y Ciencias de la Salud de la Clínica de Mayo de los Estados Unidos, autores de esta revisión, incluyeron 54 estudios de todo el mundo sobre comparaciones de burnout entre médicos hospitalarios, publicados entre 1974 y septiembre de 2012. Los resultados son sorprendentes: a pesar de que la creencia generalizada parece ser la contraria, los médicos hospitalarios que atienden pacientes ambulatorios registraron mayor agotamiento emocional que los médicos de pacientes hospitalizados.

De acuerdo estos autores, hay varias razones por las cuales los médicos de consulta externa pueden ser más propensos al agotamiento emocional que sus colegas de hospitalización. Según varias encuestas realizadas, los médicos ambulatorios aducen que el elevado volumen de pacientes para atender, el papeleo, las preocupaciones médico-legales, y la falta de apoyo de la comunidad son importantes desencadenantes de burnout. En el caso de los profesionales de pacientes hospitalizados, habría dos motivos que reducirían el agotamiento emocional: más oportunidades de trabajo en equipo, y mayor disponibilidad de trabajo por turnos que les posibilita un mejor equilibrio entre su vida profesional y personal.