jueves, 11 de diciembre de 2014

Una piel de silicio permite sentir el calor, la humedad y hasta una caricia

http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=62365&origen=notiweb&dia_suplemento=miercoles


Una piel de silicio permite sentir el calor, la humedad y hasta una caricia

Combinando los últimos avances en nanotecnología y neurociencia, un equipo de investigadores de Corea del Sur ha creado una piel artificial capaz de sentir casi todas las sensaciones físicas humanas. Con paciencia asiática diseñaron una matriz de silicio donde, capa a capa, colocaron minúsculos sensores de presión, calor o humedad. Conectados a los nervios de un amputado, le podrían devolver la capacidad de sentir.

2014 ha sido un gran año para la biónica. Aún no están disponibles en el mercado, pero se han desarrollado manos biónicas que, por ejemplo, han devuelto a un amputado la destreza para usar un taladro. Sin embargo, estos avances se han concentrado en la integración con el sistema nervioso y la movilidad. Uno podría freír unos huevos en la sartén, pero si la pierde de vista, podría quemarse la prótesis hasta dejarla en los hierros como en Terminator. Lo que ha hecho un equipo de la Universidad Nacional de Seúl ha sido crear una piel que, algún día, podría recubrir aquellas prótesis y dotarlas de la capacidad de sentir que tiene la piel humana. En ésta, repartidos con la maestría que solo la evolución atesora, una serie de receptores sensoriales transmite sensaciones táctiles y térmicas al cerebro. Sin ellos, no habría manera de diferenciar una caricia de una quemadura o del frío. Todo eso es lo que han conseguido replicar en una piel artificial.

"Se puede sentir una caricia y también varias sensaciones de forma simultánea", dice el responsable del programa de bioingeniería de la universidad coreana, Dae-Hyeong Kim, y principal autor de la investigación. Usando silicio monocristalino, el mismo del que están hechos los chips, Kim y su equipo crearon diferentes capas de nanocintas (una de las estructuras más prometedoras de la nanotecnología) para cada sensación. Cada una de las capas tiene un grosor de apenas tres micras (un micrómetro es la millonésima parte de un metro).

Sobre una matriz aislante, colocaron la primera capa de nanocintas con sensores para el calor. "El sensor de temperatura está basado en diodos de silicio", explica Kim. Con ellos, la piel artificial puede detectar los cambios térmicos del exterior. Pero esta piel, además, se parece a la humana porque es capaz de transmitir su propio calor. "El calentador es diferente del sensor, hecho de oro y basado en el efecto Joule, a medida que la corriente fluye, genera calor. De hecho, esta epidermis de silicio se mantiene a 36,5º, con lo que la calidez de su tacto es aún más real. Otra de las capas se encarga de captar la presión y la tensión. Si la piel humana es elástica, la artificial también tiene que serlo. Para acertar con el diseño del material, estudiaron a conciencia los movimientos naturales de la mano. Durante una serie de pruebas, una decena de cámaras grabó giros de muñeca, palmas levantadas o puños cerrados. Un adhesivo especial con sensores de tensión recogía datos sin parar. Así, por ejemplo, al cerrar el puño, la piel se estira una media del 5%, en especial en la zona de los nudillos. Y si se gira la muñeca hacia abajo, en esta parte el estiramiento puede llegar hasta un 16%. Con estos datos, los ingenieros crearon un patrón para que su piel se pudiera estirar hasta un 50% sin afectar al rendimiento de los sensores.

Pero la sensación más complicada de imitar fue la de la humedad. La piel cuenta con receptores capaces de detectar un calor húmedo o un frío seco, pero la ciencia aún no sabe cómo lo hace. Los investigadores coreanos recurrieron a un pequeño truco. Usaron nanocondensadores para aprovechar la propiedad conocida como capacidad eléctrica o capacitancia. Con ellos, podían registrar la mayor o menor presencia de moléculas de agua en el exterior y determinar la humedad o sequedad alrededor de la piel.

Tal y como cuentan en la revista Nature Communications, los bioingenieros probaron la eficacia de su piel de silicio en ratas. Las terminaciones de las distintas capas fueron conectadas al sistema nervioso del roedor para comprobar su viabilidad. Y ¿en humanos? "En teoría debería funcionar, pero tenemos que hacer más experimentos con animales más grandes para asegurarnos", explica Kim.

"UN TRABAJO DE INVESTIGACIÓN IMPRESIONANTE"

"Es una tecnología muy interesante, sobre todo la manera de integrar tipos distintos de sensores en espacios reducidos y con flexibilidad para conformar superficies", opina el investigador de la universidad sueca de Chalmers, Max Ortiz Catalán. Este bioingeniero mexicano, no relacionado con esta investigación, es uno de los mayores expertos mundiales en biónica. Hace unas semanas dio a conocer los resultados de su trabajo: una mano biónica que implantada en el brazo de un camionero sueco y que le ha permitido hacer vida casi normal.

"En cuanto a la cantidad y densidad de sensores, es un trabajo de investigación impresionante", reconoce Ortiz Catalán. Pero, en su opinión, aún queda lo más difícil, conectar estos sensores artificiales al sistema nervioso de una manera segura y duradera. "El mayor problema está en la interfaz neural y la comunicación hombre-máquina. Para transmitir toda la información de la piel artificial necesitarías muchos contactos independientes con células nerviosas (axones) y además tener una manera de transferir esta información entre la prótesis y el paciente", recuerda.

Si se consiguen superar estos obstáculos, una piel de silicio como esta podría completar la mano biónica creada por el equipo de Ortiz Catalán y, ahora sí, devolverle la capacidad de sentir todas o casi todas las sensaciones perdidas por un amputado.

Autor:   Miguel Ángel Criado

Entrevista a un virólogo: Antonio Tenorio, “Un virólogo de salud pública”

http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/12/entrevista-a-un-virologo-antonio-tenorio-un-virologo-de-salud-publica/


Entrevista a un virólogo: Antonio Tenorio, “Un virólogo de salud pública”

Dediqué el post anterior a comentar lo que me parece un magnífico trabajo el que ha realizado los editores de la revista Virología en su último número. Dije entonces que reproduciría en el blog uno de los trabajos publicados allí, el de la sección “Entrevista a un virólogo” (contando con el permiso de los editores) porque me parecía de interés su divulgación, y además, porque pienso que desde este medio puede llegar a más público (en particular los lectores que acceden por dispositivo móvil, para los que el formato ofrecido por la revista, pdf, no es muy “user friendly” en ese medio). Aqui lo tienen. Espero que les guste.
Virología |Volumen 17 – Número 1/2014 pp 69-74
Entrevista a un virólogo

Antonio Tenorio

“Un virólogo de salud pública”
Por Miguel Ángel Jiménez Clavero
Antonio Tenorio ha trabajado como virólogo de salud pública en el actual Centro Nacional de Microbiología (CNM-ISCIII) hasta que un proceso tumoral le apartó de sus responsabilidades. Durante los últimos años sus esfuerzos han ido dirigidos a impulsar la investigación en zoonosis víricas en España, en Europa y en Iberoamérica mediante el establecimiento de redes colaborativas multidisciplinares.
Miguel Ángel Jiménez-Clavero desarrolla su labor como virólogo en el Centro de Alta Bioseguridad del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA), perteneciente al INIA. Su trabajo actual se centra en el  diagnóstico y la vigilancia de las enfermedades víricas animales con alta capacidad de dispersión y/o especial virulencia, incluyendo zoonosis víricas emergentes transmitidas por vectores.

Introducción

Cuando me pidieron en la SEV que hiciera una entrevista a Antonio Tenorio, gran virólogo y (no obstante) gran amigo, tuve una mezcla de sensaciones: por un lado, cautela, porque yo no tengo ni idea de cómo se hace una entrevista, y por otro, ilusión porque me iba a dar la oportunidad de charlar con Antonio sobre temas que de otro modo probablemente no habrían surgido espontáneamente, acerca de él, su vida y su trayectoria profesional. Venció la segunda sensación y me apresté a la tarea lo mejor que pude. Esto es lo que salió.
Conozco a Antonio desde hace muchos años, hemos colaborado ocasionalmente desde 1996, pero de una forma regular y continuada desde 2003, año en que echó a andar la red EVITAR (acrónimo de “nfermedades ricas ransmitidas por rtrópodos y oedores”), financiada por el Fondo de Investigación Sanitaria (FIS)  y que fue gestada y coordinada por el propio Antonio y en la cual me “enrolé” desde mi puesto de entonces en el Laboratorio Central de Veterinaria. Para muchos, entre los que me cuento, fue esta nuestra primera incursión en el mundo de los virus transmitidos por vectores. La red EVITAR fue una red pionera en España en este tipo de estudios, y constituye un fiel reflejo de la capacidad de Antonio para anticipar temas de enorme relevancia como este. Sirvan como prueba de ello dos hechos comprobados retrospectivamente: uno,  que desde entonces no hemos parado, y dos, que la importancia de las enfermedades transmitidas por vectores no ha hecho sino crecer. Y el carácter pionero no se limitaba a la temática, que había recibido poca atención hasta entonces en nuestro país, sino también era aplicable al enfoque: en la red EVITAR se empezó a manejar el concepto “una salud” (“One health”) de forma práctica, colaborando profesionales de los diversos ámbitos implicados en el control de enfermedades infecciosas en un ambiente multidisciplinar, antes de que tal concepto tuviera la difusión y el reconocimiento que hoy tiene. Esta red mostraba muy bien dos cualidades que creo que caracterizan la labor profesional de Antonio: su capacidad para vislumbrar temas de gran proyección de cara al futuro en salud pública, y su talento para formar redes colaborativas multidisciplinares. Asimismo, ilustra  la visión que él mismo tiene de su profesión, que no es la de investigador, sino la de, como él se define, “virólogo de salud pública”. Químico de formación, obtuvo plaza de QIR (Químico Interno Residente) en 1982, y ya ahí fue pionero, ya que esta fue la primera convocatoria de esa especialidad. El primer contacto con la virología lo tuvo en su último año de residencia, que lo pasó en la Unidad de Virología del Hospital Ramón y Cajal, a cargo de Rafael Fernández Muñoz (gran pionero de la virología clínica en nuestro país y expresidente de la SEV), y desde entonces no ha dejado de sentirse fascinado por “esas moléculas grandes” que son los virus. En 1987 se incorporó como virólogo (por oposición) al Centro Nacional de Microbiología (CNM) actualmente perteneciente al Instituto de Salud Carlos III.  Hasta que se le incluyó entre los “incapacitados laborales permanentes” por motivos de salud, dirigió el grupo de Arbovirus y Enfermedades Víricas Importadas de dicho centro, desde donde ha ejercido un liderazgo notable en el área de las emergencias víricas de riesgo para la salud pública, y en particular las arbovirosis emergentes de gran impacto sanitario, coordinando diversas iniciativas y proyectos a nivel nacional e internacional. La última de estas iniciativas, actualmente en marcha, es el proyecto European West Nile R&D collaborative Project (acrónimo EuroWestNile) financiado por el séptimo programa marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la UE, del cual Antonio es su gran artífice y coordinador.

Entrevista

¿Cómo llegaste a la virología?
Químico, como muchos de los virólogos españoles, formado en bioquímica con Ángel Martín Municio. Nada más terminar la carrera, en 1979, hice mi tesina en genética de microcinas, en el laboratorio de Víctor Rubio, del Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal, con quien aprendí los primeros rudimentos de biología molecular y junto con quien sufrí la enorme competitividad de la ciencia, a la que decidí no volver. Estuve algún tiempo contratado como asesor técnico en la Oficina de Patentes, examinando patentes de bioquímica y biología molecular. Aburrido, me presenté a la primera convocatoria QIR en 1982 y obtuve una de las 10 plazas que se ofertaban, todas en análisis clínicos. Me tocó Córdoba, un lugar en el que los profesionales no médicos lo teníamos difícil, pero en el que conseguí el apoyo de algunos de los miembros del Servicio. Mi inquietud y algunas cuestiones personales me llevaron a pedir y conseguir realizar el último año de la residencia en comisión de servicios en la Sección de Virología del Hospital Ramón y Cajal,  por entonces único grupo de virología clínica existente en los hospitales españoles, bajo la dirección del también químico y expresidente de la SEV, Rafael Fernández Muñoz. Un año más tarde tuve la fortuna de conseguir una plaza como virólogo en el Centro Nacional de Microbiología.
¿Qué crees que influyó con más fuerza en tu elección? ¿Cuál fue el “punto de no retorno”?
La dedicación de Rafael Fernández Muñoz a mi formación ayudó sin duda a incrementar mi fascinación por esas moléculas grandes que son los virus y por la virología clínica en sí. La consecución de una plaza de virólogo en el CNM un año después inició un camino apasionado del que nunca he querido salir.
¿Cuáles han sido los principales hitos de tu vida profesional?
En 1986 me dediqué en cuerpo y alma a desarrollar tecnologías de confirmación de diagnóstico del SIDA (Western Blot usando antígenos que Rafael Nájera había conseguido en los EE.UU. y los primeros cultivos celulares). Por aquella época me ofrecieron montar el que sería el Centro Nacional de Biología Celular y Retrovirus del ISCIII, aunque rechacé la propuesta por mi extremada juventud. No me arrepiento; seguro que así evité los dolores de crecimiento de un virólogo adolescente y pude crecer a mi ritmo, sin traumatismos.
Entre 1987 y 1990 estuve involucrado en el control del último brote de polio salvaje en España en una comunidad no vacunada, empleando cultivos celulares que desafortunadamente para la virología ya no pueden usarse (riñón de mono primario, RMP) y ratones lactantes. También trabajé en esa época con virus respiratorios y exantemáticos. De entonces datan mis primeras incursiones en el diagnóstico molecular empleando la técnica de Southern blot para citomegalovirus como método de diagnóstico auxiliar de enfermedad en los inmunodeprimidos. En la década siguiente (1990-2000) mi actividad principalmente se centró en el desarrollo de una gran variedad de métodos moleculares para diagnóstico, y su transferencia al Sistema Nacional de Salud en forma de kits, o mediante su implantación en la oferta de Servicios desde el CNM. Las patologías consistían fundamentalmente en inmunodeprimidos y síndromes neurológicos. En este período me dediqué también a la formación de una nueva generación de virólogos especialmente orientados al diagnóstico y la vigilancia molecular.
Ya en 2000, diversos acontecimientos en el mundo de las emergencias víricas, como la reaparición del virus West Nile en la Camarga francesa, la importación de casos de virus Lassa en Europa, o  la expansión del virus de la fiebre del Valle del Rift por primera vez fuera del Continente Africano, me empujaron a tomar una decisión crítica: formar un nuevo laboratorio dedicado a zoonosis víricas emergentes. Sobre el virus West Nile había entonces muy pocos datos en España, pero sugerían que nuestro país no debía ser una isla. Desde 2001 hasta ahora, me he dedicado a los virus zoonóticos emergentes. Empecé elaborando un plan estratégico durante meses con Mari Paz Sánchez-Seco, colaboradora infatigable desde aquellos años a hoy. Después, contacté con la Red ENIVD (European Network for Imported Viral Diseases) para solicitar su apoyo en el proceso, y finalmente, visité el Institut Pasteur, de donde vine convencido de que podríamos alcanzar un nivel similar en pocos años. El enfoque implicaba conocer los virus zoonóticos autóctonos (empezamos formando un grupo multidisciplinar en Cataluña centrado especialmente en la vigilancia de West Nile y la identificación de los virus circulantes en mosquitos) al tiempo que vigilar las infecciones importadas y especialmente las fiebres hemorrágicas, para lo que organizamos un estudio sobre virus importados con las principales unidades de medicina tropical en España. Como no teníamos métodos de detección para los cientos de virus que se habían descrito, desarrollamos métodos para la detección genérica de grupos de virus, una herramienta que se reveló fundamental en los trabajos subsiguientes. Un año más tarde salieron las Redes RETICS: la red EVITAR (Enfermedades Víricas Transmitidas por Artrópodos y Roedores) y RICET (Red de Enfermedades Tropicales) donde se desarrollaron modelos de trabajo que a lo largo del tiempo condujeron a los proyectos europeos actualmente vigentes: EDEN (Emerging Diseases in a Changing Environment, y su 2ª parte: EDENext), EUROWESTNILE (European West Nile R&D Collaborative Project)  y DENGUETOOLS. El método era tan eficaz que conseguimos que las redes siguieran funcionando incluso en periodos en los que no se conseguía financiación, así como llevar a cabo proyectos incluso sin financiación específica, por ejemplo Dengue y Chikungunya importados. En todo este camino, el grupo ha venido asumiendo un papel relevante en Europa, entrando en el Comité de Dirección de la ENIVD y obteniendo un contrato de asesoría y apoyo al European Center for Diseases Control and prevention (ECDC) para su programa sobre “Vector-borne and emerging diseases”.
En Iberoamérica fuimos clave en la formación de una red de virosis emergentes que integraba laboratorios de salud pública y de la Universidad, la red RIVE, que luego se refundó como VIRORED. Pasó como con la red EVITAR, que los resultados obtenidos fueron muy superiores a lo inicialmente esperado. Se establecieron nodos en América latina, para favorecer allí el desarrollo y la transferencia de tecnología en el ámbito de las zoonosis víricas emergentes y se implementaron programas de control de calidad. Desde hace unos años dedicamos una especial atención al virus Chikungunya, que –tal y como esperábamos- recientemente ha debutado en la zona con decenas de miles de casos, evidenciando la oportunidad de este tipo de actividades para prevenir y mitigar los efectos de las zoonosis víricas emergentes.
Un poco como resumen, mi carrera ha sido la de un virólogo de salud pública en la era de la globalización.
¿De qué te sientes particularmente satisfecho?
De haber ayudado a formar a una nueva generación de virólogos de salud pública que ahora están liderando grupos en ámbitos de enorme relevancia, de haber impulsado que el CNM fuera uno de los grupos pioneros en el programa europeo de formación de microbiólogos de salud pública (EUPHEM-EPIET, financiado por el ECDC) y de haber sabido crear redes colaborativas basadas en la confianza mutua, como la red EVITAR que luego dio paso al proyecto EUROWESTNILE, pero también RIVE, con un enorme impacto en las Américas. Sin olvidar la experiencia inolvidable de haber organizado un proyecto de investigación en el que colaboraban, sin recibir financiación específica, redes europeas de virólogos y de tropicalistas.
La carrera profesional ha cambiado mucho en estos años. ¿Qué crees que ha mejorado? ¿Hay algo que haya empeorado?
La tendencia a convertir los institutos nacionales de salud en centros de investigación de excelencia ha afectado en Europa a la actividad de un sinfín de grupos, muchos de los cuales no han podido sobrevivir. No es comprensible que las nuevas plazas que se convocan para el Instituto de Salud Carlos III, el laboratorio de apoyo al Sistema Nacional de Salud y a las políticas de Salud Pública en España, tengan perfil de investigador básico: se está condenando a muerte a la microbiología de salud pública. Tampoco es comprensible que no existan fondos para estudiar los riesgos para nuestra salud asociados a los focos de circulación del virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (CCHFV) en ciclo silvestre en nuestro país, o para investigar el ciclo natural del nuevo filovirus “Lloviu”, también detectado en España. Las autoridades sanitarias deberían garantizar recursos suficientes para mantener la salud pública de sus ciudadanos. La financiación en salud pública en España nunca ha sido adecuada para los retos que ha habido que afrontar, pero desde el comienzo de la actual coyuntura, en la que los fondos públicos son traspasados a los bancos y a fondos de inversión, la escasa financiación ha desaparecido por completo y hoy más que nunca tenemos que intentar financiar las actividades de vigilancia, prevención y control disfrazándolas de investigación. Y aquí hay que recordar que no hay inversión sanitaria más rentable que la que se dedica  a la salud pública: cada euro que se invierte en salud pública, o lo que es lo mismo, en prevención, ahorra muchos euros en intervenciones, por no hablar de los costes humanos y sociales que una crisis sanitaria puede acarrear.
La virología también ha cambiado mucho. ¿Cuáles son los cambios más notables, aquellos que, en tu opinión, han conducido a la virología a lo que actualmente es?
En virología de salud pública, tanto en diagnóstico como en vigilancia, los métodos de amplificación genómica han tenido un impacto trascendental, haciendo llegar la virología clínica a los hospitales, y aportando nuevas herramientas para la vigilancia de salud pública. Los métodos moleculares nos han permitido la detección de muchos nuevos virus en España (al menos dos docenas), algunos de ellos enormemente importantes, como Lloviu, CCHFV, otros como Granada, o LCMV (virus de la coriomeningitis linfocitaria) silvestre, pero incluso aquéllos virus que aparentemente no infectan a humanos, pero que parecen tener un papel especial en la ecología viral, luchando por su espacio ecológico en el vector o en el reservorio concurrente con los que sí son patógenos.
Una tendencia preocupante es la pérdida de métodos tradicionales que llevaron a tantos éxitos en la virología: cultivo primario de riñón de mono, inoculación en ratón lactante, etc. Los métodos de detección molecular han ido desplazando a los métodos clásicos, por sus obvias ventajas en algunos aspectos, pero que deben ser considerados siempre como complementarios a los otros métodos que forman el arsenal del laboratorio de virología: debemos hacer un esfuerzo especial para mantener, y en su caso, recuperar esos métodos, especialmente para la detección y el análisis de nuevos patógenos. En este sentido se hace necesario igualmente desarrollar nuevos métodos de cultivos primarios y secundarios de tejidos de especies clave para nuevos patógenos, como los murciélagos.
En el mundo actual parece que se le da más importancia a la competitividad que a la cooperación, a la especialización que a la integración, y se consagra la excelencia, un concepto poco definido y ajustable a conveniencia, en detrimento de otros valores como la capacidad de liderazgo. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
Estoy completamente convencido de que la cooperación entre grupos es mucho más productiva que la competencia entre ellos. Lo he vivido tanto en España como en América y Europa. Un trabajo pausado y basado en la generación de confianza puede acabar con las veleidades de aislamiento competitivo de cualquier grupo, que se ve finalmente absorbido por la productividad de la colaboración.
Esta colaboración es especialmente necesaria cuando los retos que deben afrontarse requieren grupos especializados, requieren un trabajo multidisciplinar. Ahí es aún más clara la “ecología de la colaboración”.
En cuanto al dilema del liderazgo frente a la excelencia, hay algo en común en ambos términos: tanto un buen liderazgo como una investigación excelente se basa en la simplicidad, la claridad y la coherencia de los objetivos a cumplir por el grupo o en el estudio a realizar. Fíjate que no hablo de excelencia como tal, porque el concepto depende de quien lo defina y cambia según los intereses en juego en cada momento.
¿Son las redes, la cooperación internacional, la interdisciplinariedad, la mejor manera de abordar los problemas complejos en un mundo globalizado como el actual?
En mi campo de trabajo no hay opción; la interdisciplinariedad y la cooperación son esenciales y aportan un cambio cualitativo a los grupos que entran en esas dinámicas. Creo además que debería ser la tendencia en cualquier otro campo de trabajo o de investigación: ningún grupo es por sí sólo capaz de abarcar las diferentes facetas de conocimiento que requiere una línea de trabajo.
Por otra parte, desde el comienzo de la globalización se ha entrado en una nueva etapa en la historia de las enfermedades infecciosas. En esta nueva historia por escribir ya hemos identificado el título de algunos capítulos, como la inmediatez del transporte de viajeros, de reservorios o de vectores, pero también cómo la ganadería intensiva y la primacía del beneficio económico sobre cualquier otra consideración, favorecen el salto de barrera de especies de “nuevos” patógenos, como sucedió con la BSE o las gripes, el uso intensivo de suelo y la ocupación de territorios silvestres, …o cómo las desigualdades sociales están llevando a la concentración de la pobreza en ciudades que se convierten en ingobernables sanitariamente. Muchos de los más importantes patógenos humanos derivan o han derivado del mundo animal, pero ahora se está incrementando exponencialmente la frecuencia con la que éstos agentes infecciosos circulantes en vida animal son capaces de llegar al ser humano y de adaptarse a nuestra especie generando riesgos epidémicos.
Los laboratorios de salud pública deben estar vigilantes y cooperando con laboratorios de otros países, porque la lucha es global. Debemos aprender de otros y ofrecer a otros nuestros abordajes, debemos validar y armonizar nuestras tecnologías, debemos responder entre todos ante cualquier emergencia.
¿Qué opinas del concepto “One health”?
Después de lo que te he dicho, está claro que considero que nuestra salud, la de los animales con los que nos relacionamos y la del medio ambiente del que emergen muchos de los patógenos emergentes son íntimamente interdependientes. Por ahí debemos seguir.
Tú has sabido crear redes multidisciplinares en entornos internacionales, y liderarlas ¿Cómo se genera confianza en un entorno altamente competitivo?
Transparencia y generosidad. Claridad de objetivos a cumplir. Identificar el nicho ecológico de cada grupo.
¿Qué opinas de la tendencia a implicar a las empresas en la I+D (no solo en España, también en Europa)? ¿No es otro “trasvase” de fondos públicos a manos privadas, como ocurre en otros ámbitos?
Los fondos de investigación deben revertir en el bienestar de los ciudadanos y me temo que muchas veces los intereses y las prioridades de las empresas no coinciden con los de los ciudadanos.
Con la perspectiva que da la experiencia ¿qué le dirías a un(a) joven que está pensando en dedicarse a la virología hoy?
Que se deje apasionar, que nunca crea que el pequeño campo en el que se ha iniciado va a cubrir su pasión, que explore y se deje influir, que aprenda que la tecnología es sólo un aliado para lograr objetivos y que muchas veces son las preguntas más simples las que abren nuevos conceptos.
Gracias Antonio por tus respuestas, por las cañas y por el arroz al horno, cocinado como sólo un químico sabe hacerlo.
NOTA: El enlace al artículo de la entrevista en su versión pdf es el siguiente http://sevirologia.es/media/uploads/09-entrevista%202014.pdf

La selección natural está aclarando nuestra piel

Este artículo es originalmente publicado en:
http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=62368&origen=notiweb&dia_suplemento=jueves


La selección natural está aclarando nuestra piel

Saioa López, investigadora de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), ha estudiado por qué ha tenido lugar esa despigmentación. En su investigación ha concluido que la evolución está favoreciendo unas mutaciones que aclaran la piel, probablemente por la necesidad de sintetizar vitamina D en latitudes de reducida irradiación solar (en comparación con África) aunque, a su vez, ello aumente la probabilidad de padecer melanoma o cáncer de piel. Concretamente, López ha identificado dos mutaciones que provocan un aclaramiento de la piel. Asimismo, ha identificado nuevos genes y variantes genéticas que pueden estar relacionados con las diferencias en la pigmentación en nuestra población.

TEORÍAS PREVIAS 
Los primeros homínidos que aparecieron en África probablemente tenían una piel clara cubierta de pelo, como otros primates. Se piensa que perdieron el pelo cuando se hicieron bípedos, y que entonces la selección natural favoreció las pieles más oscuras en África, ya que protegen frente a la luz ultravioleta (UV). Sin embargo, cuando los humanos salieron de África (hace unos 100.000 años), y fueron hacia Asia o Europa, donde la intensidad de los UV era más baja, se volvió a adquirir un color de piel menos pigmentado.

No están claras las causas que han llevado a la despigmentación de esas poblaciones, y, de hecho, se han propuesto dos hipótesis: por una parte, podría ser debido a una relajación de la selección natural que mantiene la piel oscura en África, ya que al salir de África los niveles de UV son menores; y, por otra, se cree que podría ser debido a que la selección natural favorece unas mutaciones para que los individuos puedan tener la piel clara, ya que en estas latitudes tener piel de pigmentación oscura impide la síntesis de niveles adecuados de vitamina D, la cual es esencial para nuestra supervivencia.

LA DESPIGMENTACIÓN COMO PROCESO ADAPTATIVO

Saioa López, investigadora del Departamento de Genética, Antropología Física y Fisiología Animal de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU, ha investigado sobre este tema. Los principales objetivos de su trabajo de investigación han sido la identificación de las presiones selectivas que han dirigido la evolución de este rasgo, así como la identificación de nuevos genes y variantes genéticas responsables de las diferencias pigmentarias entre individuos.

Más concretamente, han querido demostrar que la despigmentación ha sido un proceso adaptativo, favorecido por la selección natural. La metodología utilizada ha abarcado numerosas técnicas, tanto de biología molecular como celular o bioinformáticas.

Con todo ello, se han identificado dos mutaciones que funcionalmente provocan un aclaramiento de la piel en nuestra población. Se han encontrado evidencias muy significativas de que la selección natural está favoreciendo positivamente estas mutaciones, manteniéndolas en la población, para dar lugar a un color de piel más claro, informa la UPV en un comunicado.

PARA SINTETIZAR LA VITAMINA D 
Además, se han analizado muestras de melanoma, y se ha observado que estas mismas mutaciones provocan un aumento de la susceptibilidad de padecer melanoma, es decir, el cáncer de piel más agresivo y mortal. ¿Por qué la selección natural favorecería una mutación que provoca cáncer? Según la investigadora, "si la selección natural está favoreciendo estas mutaciones que aclaran la piel es porque tiene que haber alguna ventaja para los individuos, probablemente una mayor síntesis de vitamina D".

La vitamina D puede ser obtenida mediante la dieta, pero también de manera indirecta mediante un proceso en la piel en el que interviene la luz UV. Las pieles oscuras contienen un pigmento (melanina) que actúa como barrera e impide la penetración de los rayos UV. En latitudes altas, debido a que la intensidad de la luz UV es muy baja, eso es un problema, ya que no se sintetizan niveles adecuados de vitamina D. La vitamina D es esencial para la mineralización y el desarrollo del esqueleto, y la falta de esta vitamina puede provocar diversos problemas de salud en niños. El melanoma, sin embargo, es un cáncer que generalmente aparece en la edad adulta, después de la etapa reproductiva. Desde un punto de vista evolutivo, estos individuos adultos, que ya han tenido descendencia, dejan de ser importantes para la evolución.

EL GEN DE LA PIGMENTACIÓN 
El año pasado, la UPV/EHU publicó los resultados de otro estudio sobre la piel, en este caso dirigido por el doctor Santos Alonso, aunque también con participación de Saioa López. En él se estableció que el hecho de que tengamos una piel más o menos oscura y un determinado color de pelo es, en parte, determinado por un gen llamado MC1R que regula la síntesis de la melanina. El MC1R es mucho más diverso en las poblaciones euroasiáticas que en las africanas.

En los europeos del sur, dos fuerzas evolutivas parecen estar actuando sobre el gen MC1R, se señaló entonces. Por un lado, una presión selectiva tiende a mantener la forma ancestral de este gen, que es también la más común en África; y, por otro, una de sus mutaciones, la V60L, aparece en frecuencias más altas de lo esperado entre los europeos del sur. Esta mutación se asocia con la piel clara y el pelo rubio o pelirrojo. Los investigadores estimaron la aparición de dicha mutación hace 30.000 -50.000 años, esto es, después de la salida delHomo sapiens de África. Además, se ha descubierto que está asociada a una mayor susceptibilidad al melanoma, el tipo de cáncer de piel más peligroso.

Topicos selectos sobre vía aérea

Topicos selectos sobre vía aérea 


Haciendo la intubación endotraqueal fácil y exitosa, particularmente en intubación difícil no esperada
Making endotracheal intubation easy and successful, particularly in unexpected difficult airway.
Abdulla S, Abdulla S, Schwemm KP, Eckhardt R, Abdulla W.
Int J Crit Illn Inj Sci. 2014 Jan;4(1):24-8. doi: 10.4103/2229-5151.128009.
http://www.ijciis.org/downloadpdf.asp?issn=2229-5151;year=2014;volume=4;issue=1;spage=24;epage=28;aulast=Abdulla;type=2



Predicción de laringoscopía difícil. Escala de Mallampati ampliada vs. MMT, ULBT y RHTMD
Prediction of difficult laryngoscopy: Extended mallampati score versus the MMT, ULBT and RHTMD.
Safavi M, Honarmand A, Amoushahi M.
Adv Biomed Res. 2014 May 28;3:133. doi: 10.4103/2277-9175.133270. eCollection 2014.
http://www.advbiores.net/downloadpdf.asp?issn=2277-9175;year=2014;volume=3;issue=1;spage=133;epage=133;aulast=Safavi;type=2





Vía aérea difícil con recomendaciones para su manejo. Parte 2. La VAD anticipada
The difficult airway with recommendations for management--part 2--the anticipated difficult airway.
Law JA, Broemling N, Cooper RM, Drolet P, Duggan LV, Griesdale DE, Hung OR, Jones PM, Kovacs G, Massey S, Morris IR, Mullen T, Murphy MF, Preston R,Naik VN, Scott J, Stacey S, Turkstra TP, Wong DT; Canadian Airway Focus Group.
Can J Anaesth. 2013 Nov;60(11):1119-38. doi: 10.1007/s12630-013-0020-x. Epub 2013 Oct 17.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3825645/pdf/12630_2013_Article_20.pdf





Manejo avanzado de la vía aérea difícil por anestesiólogos expertos. Estudio prospectivo descriptivo
Pre-hospital advanced airway management by experienced anaesthesiologists: a prospective descriptive study.
Rognås L, Hansen TM, Kirkegaard H, Tønnesen E.
Scand J Trauma Resusc Emerg Med. 2013 Jul 25;21:58. doi: 10.1186/1757-7241-21-58.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3733626/pdf/1757-7241-21-58.pdf





Valor predictivo de la prueba de mordida del labio superior y relación de talla-distancia tiromentoniana comparada con otras pruebas multivariadas para laringoscopía difícil en pacientes aparentemente normales
Predictive value of upper lip bite test and ratio of height to thyromental distance compared to other multivariate airway assessment tests for difficult laryngoscopy in apparently normal patients.
Shah PJ, Dubey KP, Yadav JP.
J Anaesthesiol Clin Pharmacol. 2013 Apr;29(2):191-5. doi: 10.4103/0970-9185.111700.
http://www.joacp.org/downloadpdf.asp?issn=0970-9185;year=2013;volume=29;issue=2;spage=191;epage=195;aulast=Shah;type=2



Ultrasonido de la vía aérea.
Ultrasound of the airway.
Kundra P, Mishra SK, Ramesh A.
Indian J Anaesth. 2011 Sep;55(5):456-62. doi: 10.4103/0019-5049.89868Abstract
http://www.ijaweb.org/downloadpdf.asp?issn=0019-5049;year=2011;volume=55;issue=5;spage=456;epage=462;aulast=Kundra;type=2



Revisión clínica. Manejo de la vía aérea difícil
Clinical review: management of difficult airways.
Langeron O, Amour J, Vivien B, Aubrun F.
Crit Care. 2006;10(6):243.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1794480/pdf/cc5112.pdf



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martes, 9 de diciembre de 2014

Las africanas sí investigan

http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=62339&origen=notiweb&dia_suplemento=martes


Las africanas sí investigan

Un robot de varios metros dirige el tráfico al lado de un colegio en uno de los cruces más peligrosos de Kinshasa, en la República Democrática de Congo. "No cruces todavía que no ha llegado el momento", le dice a un niño que se para a su lado perplejo. Lleva cámaras de vigilancia en los hombros, paneles luminosos en los brazos, con los colores de los semáforos, y otro solar encima, con el que se carga de energía. Lo han construido de forma artesanal, soldándolo a mano, un grupo de científicas de ese país, dirigidas por Thérèse Kirongozi, ingeniera en electrónica industrial, especialista en programación y presidenta de Women's Tecnology, una cooperativa de ingenieras. En África mueren 26 personas a la hora por accidentes de tráfico.

"¿Se puede fabricar un robot en África?". La propia científica plantea la pregunta ya respondida a un prestigioso auditorio reunido en la Fundación Ramón Areces de Madrid. Desde los científicos Margarita Salas, Carmen Vela, Carmen Castresana, Antonio Andreu, Silvia Carrasco, Laura Bravo, Basilio Valladares o Santiago Mas-Coma hasta los empresarios Ana Botín y Dimas Gimeno, la exministra Cristina Garmendia y la secretaria de Estado de Investigación, Carmen Vela. Asisten a la jornada que arranca el ambicioso programa Ellas Investigan, de la Fundación Mujeres por África, cuyo objetivo es fomentar el acceso de las mujeres africanas a la investigación y visibilizar sus logros en la comunidad científica internacional. Empezarán por becar a seis investigadoras africanas que sean líderes de sus campos para que investiguen en centros punteros españoles el año que viene. Es solo el principio. "Un comité científico, formado por relevantes investigadores españoles y por los directores de los tres Centros Severo Ochoa y del Centro de Salud Carlos III, nos asesorará en este proyecto", explica la presidenta de la Fundación Mujeres por África y exvicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

"El proyecto persigue generar redes de mujeres investigadoras y propiciar la creación de proyectos comunes", explica la bióloga molecular y directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), María Blasco, integrada en el comité científico del programa. "Las mujeres africanas sí investigan, y muy bien", afirma Blasco. Los datos lo demuestran. "La media de mujeres investigadoras en África es del 24%, aunque varía mucho según los países", enfatiza. En cuatro naciones incluso alcanza el 40% (Namibia, Cabo Verde, Sudáfrica y Kenia); cuando en España es del 38,5%. El porcentaje de mujeres dedicadas a la investigación es considerado por los organismos internacionales un indicador para medir el desarrollo de un país. Al otro lado están Mali, Malawi, Togo, Etiopía y Ghana, naciones en las que el porcentaje de mujeres investigadoras no llega al 20%.

En contra de lo que muchos puedan creer, la producción científica en los países miembros de la Unión Africana crece más rápido que en el resto de las naciones, según demuestra el estudio African Innovation Outlook II, publicado recientemente, que analiza los indicadores de I+D+I de 35 países africanos, haciendo una radiografía de qué y cómo se investiga en este continente. Así, el crecimiento de producción científica afecta principalmente a un sector, el de las ciencias de la salud, con el que están relacionadas el 45% de las investigaciones. Además, los únicos países que destinan alrededor del 1% de su PIB a I+D+I son Ruanda, Sudáfrica, Kenia, Senegal y Uganda, a pesar de que todos se comprometieron a ello. En África la investigación se hace con inversión mayoritariamente pública (excepto en Sudáfrica, que tiene un 40% de privada). Y la innovación tiene un papel fundamental en estos estados, es un fenómeno generalizado. Todas las naciones africanas están volcadas en la innovación tecnológica y muchas han comercializado los productos y servicios resultantes de las investigaciones en el extranjero. Además, para asegurarse la propiedad intelectual de sus logros, los científicos de países como Tanzania y Uganda han registrado sus patentes en el extranjero.

Pero para las científicas africanas los obstáculos son mayores. Ellas mismas relatan los problemas principales para participar en esta producción, que se resumen básicamente en dos: la falta de vocaciones en la mujeres jóvenes y las trabas para lograr la igualdad de género. Esto último es debido, aparte del tradicional acaparamiento de la investigación por los hombres, al fundamentalismo religioso. En este problema hace hincapié la investigadora tunecina Faouzia Charfi en el encuentro de Madrid. Física, profesora de la Universidad de Túnez y directora del primer grupo de física y semiconductores de este centro, Charfi ha sido secretaria de Estado de Educación Superior en el Gobierno provisional de su país, tras la revolución de 2011.

"La ciencia ha avanzado precisamente poniendo en tela de juicio las cosas, por eso debe estar libre de todo dogmatismo", sentencia Charfi, que acaba de recibir, en Francia, el Premio Tesla 2014 al fomento de la investigación científica. "Los fundamentalistas islámicos sacan teorías científicas de los textos sagrados y es importante denunciar estas desviaciones y hablar de su impacto, porque las víctimas de esta pseudociencia son nuestros hijos. El Consejo de Europa publicó recientemente el informe sobre los dogmas de la educación, en el que advertía de ello. Necesitamos claridad, pedir que haya una separación real entre lo teológico y lo científico".

Muchas mujeres africanas se están organizando para crear redes con el fin de impulsar su participación en la ciencia de sus países. Otro de los problemas del continente es que los científicos africanos buscan alianzas internacionales en vez de intentar colaborar entre ellos, otro dato que destaca el informe African Innovation Outlook II. Francisca Nneka Okeke, de la Universidad de Nigeria, fomenta la participación de mujeres en la investigación sobre cambio climático. "Orientamos a las jóvenes a la ciencia, promovemos que mujeres enseñen ciencia en los colegios y damos becas y premios a las niñas que destacan en las áreas científicas", resume esta científica, Premio L'Oréal-UNESCO en ciencias físicas.

"Aparte del acceso a la investigación científica, el problema con el que se encuentran las mujeres africanas es avanzar en su propia carrera académica dentro de la universidad", denuncia Salimata Wade, una bióloga nutricionista que ha revolucionado el estudio de este campo en su país, Senegal. "Faltaba experiencia en formación y en investigación, por eso no se abordaba la nutrición en África. En 1998 ofrecimos este tipo de formación en la Facultad de Ciencias, de forma multidisciplinar, y ahora tenemos además un máster con un 62% de mujeres. Cuando lo acaban se colocan todos en este campo". Tras el impulso de este proyecto, la Universidad de Dakar ha montado un laboratorio de referencia en Nutrición y Seguridad Alimentaria.

Han pasado unos minutos y el robot situado en el peligroso cruce de Kinshasa ha aprovechado ese tiempo para explicarle al niño, que sigue perplejo, que "la carretera es peligrosa y hay que prestar mucha atención a ella". Luego, el androide mira a izquierda y derecha, después al pequeño, y le anuncia: "Ahora puedes cruzar".

Autor:   Susana Pérez de Pablos

Nuevas telas capaces de recolectar y transmitir datos biomédicos de la persona que se vista con ellas

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Nuevas telas capaces de recolectar y transmitir datos biomédicos de la persona que se vista con ellas

Este logro tecnológico despeja el camino hacia una multitud de nuevos desarrollos aplicables a gente que sufre enfermedades crónicas, personas mayores que viven solas, e incluso bomberos y policías. Los ingenieros, bajo la supervisión del profesor Younès Messaddeq, de la Universidad Laval en Quebec, Canadá, crearon el nuevo tipo de tejido inteligente al superponer múltiples capas de cobre, polímeros, vidrio y plata.

La fibra resultante actúa tanto de sensor como de antena. Es duradera pero dúctil, y puede ser tejida junto con lana o algodón. Además, la calidad de su señal es comparable con la de las antenas comerciales comunes. La superficie de la fibra puede también ser ajustada para monitorizar mucha información diversa, como niveles de glucosa, ritmo cardiaco, actividad cerebral y movimientos.

El próximo paso en esta línea de investigación y desarrollo, necesario antes de que el producto pueda ser lanzado al mercado, es perfeccionar el aspecto del suministro energético que permita una buena conexión a una red inalámbrica, así como verificar más allá de toda duda que el tejido es lo bastante robusto para resistir todo lo que una prenda normal de ropa debe soportar, incluyendo la acción de las sustancias químicas presentes en los detergentes.

Muere Ralph H. Baer, el padre de los videojuegos, a los 92 años

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Muere Ralph H. Baer, el padre de los videojuegos, a los 92 años

Ralph Baer, padre de los videojuegos, ha muerto a los 92 años en su casa de New Hampshire (EE.UU.). Porque antes de Pac Man o el Tetris, ya había videojuegos. De hecho, este técnico de televisión había inventado el 'Brown Box' en 1968, un prototipo de consola que paseó por todos los grandes fabricantes de televisiones de la época hasta que uno se atrevió a lanzar su idea. Hasta que se convirtió en la Magnavox Odyssey, la primera consola que permitía jugar en una pantalla de televisión.

A lo largo de su vida, Baer patentó 150 inventos, entre ellos la primera pistola de luz para las videoconsolas o el videojuego Ping Pong, que inspiraría el más famoso juego de tenis Pong. De origen judío, Baer huyó de la Alemania nazi en 1938 para acabar en Estados Unidos. Casi 30 años después comenzaría su aventura, pese a estar al frente de un departamento de 500 personas en una empresa dedicada a la electrónica militar. Este inventor sacó los videojuegos de los costosos ordenadores militares para instalarlos en pantallas de televisión accesibles a público general.

No obstante, Baer tuvo la idea en 1951, cuando le encargaron fabricar la mejor televisión del mundo. El hombre al que hasta ahora se ha considerado elNostradamus del videojuego, intuyó ya entonces, viendo líneas en la pantalla, que el futuro estaría en aquellos aparatos que permitieran hacer varias cosas a la vez, interactuar con ellos y divertirse, pero sus jefes desdeñaron su idea. Tras mucho esfuerzo consiguió que en la empresa de electrónica para defensa militar Sanders le dieran permiso y fondos para desarrollar el invento, pero no les convenció y se fue de la empresa. Durante un tiempo se dedicó a enviar vídeos a los fabricantes de televisión para venderles su invento.

EL INVENTOR DE SIMON

Aún así, cuando Magnavox por fin lo lanzó al mercado en 1972, el escepticismo con que fueron acogidas sus sugerencias posteriores acabó apartándole del negocio, aunque no de los juegos electrónicos. En 1978 inventó 'Simon', el primero que retaba la memoria y la agilidad mental de los niños.

Sin embargo, Bauer dejó la industria del ocio electrónico antes de que llegara a despegar y en 1987 se jubiló. "¿Llegó a intuir que cuatro décadas después se llevarían videojuegos en el bolsillo?", le preguntó ABC en 2006. "¿Podría haber predecido Thomas Edison que todo el mundo andaría por las calles hablando por teléfonos móviles?", respondió con su afilado sentido del humor. "¡Pues yo tampoco, no tenía ni idea!".

Revisión breve: Dispositivo supraglótico ML Supreme

Revisión breve: Dispositivo supraglótico ML Supreme 


Revisión breve: Dispositivo supraglótico ML Supreme
Brief review: The LMA Supreme™ supraglottic airway.
Wong DT, Yang JJ, Jagannathan N.
Can J Anaesth. 2012 May;59(5):483-93. doi: 10.1007/s12630-012-9673-0. Epub 2012 Feb 9.
Abstract
PURPOSE: This article is a review of the efficacy and safety of the Laryngeal Mask Airway (LMA) Supreme™ as a stand-alone supraglottic airway during general anesthesia and as a conduit for tracheal intubation. Relevant articles were obtained using MEDLINE (1948-July 2011) and EMBASE (1980-July 2011). Only original studies with adult human patients and published in English were selected. PRINCIPAL FINDINGS: The LMA Supreme was found to be comparable with the LMA Proseal™ with regard to success rate, insertion time, and complications. However, in three studies, oropharyngeal leak pressure was higher with the LMA Proseal than with the LMA Supreme. The LMA Supreme was superior to the LMA Classic™ with regard to insertion time and oropharyngeal seal pressure. The LMA Supreme was also used successfully in two difficult airway cases, and it has been used as a conduit for tracheal intubation by utilizing an intubation introducer (gum elastic bougie) and subsequently railroading an endotracheal tube over the bougie into the trachea. Techniques for achieving tracheal intubation include the use of the Aintree Intubation Catheter®, a guidewire-exchange catheter, a gum elastic bougie, and a small (<6.0 mm internal diameter) endotracheal tube. CONCLUSION: The LMA Supreme has been shown to be a safe and efficacious device as a stand-alone supraglottic airway and may also be used as a conduit for tracheal intubation. Further trials are needed to determine the efficacy of the LMA Supreme compared with other supraglottic airways in both elective and emergent airway management situations.
http://link.springer.com/article/10.1007%2Fs12630-012-9673-0



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domingo, 7 de diciembre de 2014

Vía aérea del obeso / Airway and obesity




Dispositivos supraglóticos versus intubación traqueal para manejar la vía aérea durante anestesia en obesos


Supraglottic airway devices versus tracheal intubation for airway management during general anaesthesia in obese patients.
Nicholson A1, Cook TM, Smith AF, Lewis SR, Reed SS.
Cochrane Database Syst Rev. 2013 Sep 9;9:CD010105. doi: 10.1002/14651858.CD010105.pub2.
Abstract
BACKGROUND: The number of obese patients requiring general anaesthesia is likely to increase in coming years, and obese patients pose considerable challenges to the anaesthetic team. Tracheal intubation may be more difficult and risk of aspiration of gastric contents into the lungs is increased in obese patients. Supraglottic airway devices (SADs) offer an alternative airway to traditional tracheal intubation with potential benefits, including ease of fit and less airway disturbance. Although SADs are now widely used, clinical concerns remain that their use for airway management in obese patients may increase the risk of serious complications. OBJECTIVES: We wished to examine whether supraglottic airway devices can be used as a safe and effective alternative to tracheal intubation in securing the airway during general anaesthesia in obese patients (with a body mass index (BMI) > 30 kg/m(2)). SEARCH METHODS:We searched for eligible trials in the following databases: Cochrane Central Register of Controlled Trials (CENTRAL) (The Cochrane Library, Issue 8, 2012), MEDLINE via Ovid (from 1985 to 9 September 2012) and EMBASE via Ovid (from 1985 to 9 September 2012). The Cochrane highly sensitive filter for randomized controlled trials was applied in MEDLINE and EMBASE. We also searched trial registers such as www.clinicaltrials.gov and the Current Controlled Clinical Trials Website (http://www.controlled-trials.com/) for ongoing trials. The start date of these searches was limited to 1985, shortly before the first SAD was introduced, in 1988. We undertook forward and backward citation tracing for key review articles and eligible articles identified through the electronic resources. SELECTION CRITERIA: We considered all randomized controlled trials of participants aged 16 years and older with a BMI > 30 kg/m(2) undergoing general anaesthesia. We compared the use of any model of SAD with the use of tracheal tubes (TTs) of any design. DATA COLLECTION AND ANALYSIS: We used standard methodological procedures expected by The Cochrane Collaboration. Two review authors independently assessed trial quality and extracted data, including information on adverse events. We contacted study authors for additional information. If sufficient data were available, results were presented as pooled risk ratios (RRs) with 95% confidence intervals (CIs) based on random-effects models (inverse variance method). We employed the Chi(2) test and calculated the I(2) statistic to investigate study heterogeneity. MAIN RESULTS: We identified two eligible studies, both comparing the use of one model of SAD, the ProSeal laryngeal mask airway (PLMA) with a TT, with a total study population of 232. One study population underwent laparoscopic surgery. The included studies were generally of high quality, but there was an unavoidable high risk of bias in the main airway variables, such as change of device or laryngospasm, as the intubator could not be blinded. Many outcomes included data from one study only.A total of 5/118 (4.2%) participants randomly assigned to PLMA across both studies were changed to TT insertion because of failed or unsatisfactory placement of the device. Postoperative episodes of hypoxaemia (oxygen saturation < 92% whilst breathing air) were less common in the PLMA groups (RR 0.27, 95% CI 0.10 to 0.72). We found a significant postoperative difference in mean oxygen saturation, with saturation 2.54% higher in the PLMA group (95% CI 1.09% to 4.00%). This analysis showed high levels of heterogeneity between results (I(2) = 71%). The leak fraction was significantly higher in the PLMA group, with the largest difference seen during abdominal insufflation-a 6.4% increase in the PLMA group (95% CI 3.07% to 9.73%).No cases of pulmonary aspiration of gastric contents, mortality or serious respiratory complications were reported in either study. We are therefore unable to present effect estimates for these outcomes.In all, 2/118 participants with a PLMA suffered laryngospam or bronchospasm compared with 4/114 participants with a TT. The pooled estimate shows a non-significant reduction in laryngospasm in the PLMA group (RR 0.48, 95% CI 0.09 to 2.59).Postoperative coughing was less common in the PLMA group (RR 0.10, 95% CI 0.03 to 0.31), and there was no significant difference in the risk of sore throat or dysphonia (RR 0.25, 95% CI 0.03 to 2.13). On average, PLMA placement took 5.9 seconds longer than TT placement (95% CI 3 seconds to 8.8 seconds). There was no significant difference in the proportion of successful first placements of a device, with 33/35 (94.2%) first-time successes in the PLMA group and 32/35 (91.4%) in the TT group.
AUTHORS' CONCLUSIONS:
We have inadequate information to draw conclusions about safety, and we can only comment on one design of SAD (the PLMA) in obese patients. We conclude that during routine and laparoscopic surgery, PLMAs may take a few seconds longer to insert, but this is unlikely to be a matter of clinical importance. A failure rate of 3% to 5% can be anticipated in obese patients. However, once fitted, PLMAs provide at least as good oxygenation, with the caveat that the leak fraction may increase, although in the included studies, this did not affect ventilation. We found significant improvement in oxygenation during and after surgery, indicating better pulmonary performance of the PLMA, and reduced postoperative coughing, suggesting better recovery for patients.
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/14651858.CD010105.pub2/pdf



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